09/06/2026
A veces no necesitas hacer nada. Solo estar. 🤍
Como mentoras, es fácil sentir que debemos tener las palabras correctas, el consejo perfecto o una respuesta para cada situación. Sin embargo, hay momentos en los que la persona que acompañamos no necesita que resolvamos su problema; necesita saber que no está sola mientras lo atraviesa.
La mentoría también consiste en permanecer. En sentarse junto a alguien en medio de su dolor, su incertidumbre o sus preguntas. En escuchar sin apresurarse a responder. En orar cuando no hay palabras. En acompañar cuando no hay soluciones inmediatas.
Hay temporadas en las que la presencia comunica más amor que cualquier consejo. Porque cuando una persona se siente vista, escuchada y sostenida, encuentra la fortaleza para seguir adelante.
Como mentoras, recordemos que no siempre estamos llamadas a dirigir la conversación. A veces estamos llamadas simplemente a caminar al lado de alguien mientras Dios hace la obra que solo Él puede hacer.
Estar presentes también es discipular.
Escuchar también es amar.
Permanecer también es liderar.
✨ La presencia tiene poder. No subestimes lo que Dios puede hacer a través de una compañía fiel y un corazón dispuesto a permanecer.