23/02/2024
DEL CONOCIMIENTO LE KABEL
Fueron cuatro los que entraron al huerto:
Ben 'Azai, Ben Zoma, Aher y rabi Aqiba...
Ben 'Azai miró y murió...
Ben Zoma miró y perdió la cabeza...
Aher cortó los brotes jóvenes (se convirtió en hereje).
Solo, el rabino 'Aqiba entró y salió en paz. » (Hag., 14 b).
La Torah Tanistar injustamente tiene mala reputación. El lenguaje común hace que transmita un bagaje preocupante. La calificación de “cabalista” evoca inmediatamente un universo de cuestionamientos impenetrables, que huelen más o menos a poderes sobrenaturales e inspiran desconfianza.
Pero, ¿sabemos que la palabra Cabalá no significa otra cosa que el acto de acoger, de recibir, aceptar el don de una revelación, como la ofrecida a Moisés en el Sinaí, y luego registrada en la Biblia: pero también transmitida de boca en boca, lo que que se conoce como estatutos?, a lo largo de generaciones, como una confianza susurrada que se transmite de uno a otro como un secreto de familia, como la ley oral conocida entre los hebreos como la Mishna?
Es decir, el deber de transmitir es tan importante como el de recibir, que la “Tradición” (massorah) no es menos necesaria y meritoria que la “Recepción” (qabbalah) y que Moisés no nos parece menos grande cuando transmite la Ley a Josué que cuando la recibe del Sinaí directamente desde la mismísima « boca » De Dios?.
Esto es lo que nos permite entender que puede existir, siempre nueva, en el corazón de cada creyente, una posibilidad de apropiarse de la Revelación, con la frescura del primer estallido. Cada día, observan los sabios de Israel, ella debe parecer nueva, como si lo estuviera conforme al primer día en el Sinaí.
En cuanto a esta distorsión del significado, no nos sorprendamos demasiado. ¡No es sólo la Cábala!
¿Cómo pudo el bajo mundo de los simples haber transmutado también ya en una asamblea de infieles, presidida por el mal, el gran descanso sabático que debía expresar el canto de celebración de la Creación? ¿Y por qué sorprende que esta gran tradición del misticismo hebreo se redujera a una variedad de esoterismo? Y tanto más cuanto que la Cabalá se nos presenta marcada por características muy adecuadas para suscitar tanto la curiosidad como la desconfianza: se trata de un conocimiento que trae a existencia el carácter único de lo Realmente ancestral; una tradición, una infinita sabiduría marcado por la lógica más paradójica y que presenta todas las características de lo que podríamos llamar un camino de iniciación.