05/04/2017
¿QUE PIENSAS CUANDO ESTAS ESPERANDO?
Imagínate esta situación.
Conoces a una persona. Empiezas a hablar con ella. Te gusta la conversación. Comienzas a sentir interés por esa persona. Te gusta como sonríe. Te gusta como se mueve. Te gusta que dice su mirada.
A su vez, tú estás sacando tus mejores armas de seductor o seductora. Quieres que vea lo mejor de ti y te empeñas en ello. Le hablas de ti y de tus logros. Le hablas de lo que te apasiona y con lo que disfrutas.
Y esta conversación se va convirtiendo en un juego. Un juego divertido en el que los dos estáis en las mismas condiciones.
O eso crees tu.
Os despedís. Os dais vuestro teléfono, vuestro Facebook, o lo que queráis daros, deseando que haya una siguiente ocasión para seguir conociéndoos. Te has sentido genial y te despides.
Vas caminando y dándole vueltas a lo que ha ocurrido. Rememoras sonrisas, palabras dichas y no dichas, miradas y silencios. Te sientes bien, realmente bien. Hay ido todo estupendamente.Tus sensaciones son muy positivas.Te notas y sientes atraído por esa persona y crees sentirte correspondido.
¿Estás seguro?
¿Ha sido realmente como tú crees?
¿Qué sucede a partir de entonces?
¿Llamas por teléfono?
¿Esperas que te llame por teléfono?
¿Mandas un mensaje?
¿Esperas a que te mande un mensaje?
Si a partir de aquí, las cosas van como tú quieres ,estoy convencido de que la sonrisa de tu cara no te abandonará y te sentirás genial. Aparecerán en ti suspiros inesperados y pensamientos que sacaran de ti ese brillo especial que de vez en cuando ilumina nuestras caras.
La situación cambia cuando hay una desviación entre tus expectativas y lo que sucede realmente. Puede ser que coincidan pero ¿y si no es así?
Cuanto mayor sea la distancia entre esas dos, expectativas y realidad, te sentirás más confundido.
Más frustrado. Más nervioso. Menos confiado y equilibrado.Inquieto.
¿Qué es lo que se te pasa por la cabeza?
¿Qué es lo que piensas?
¿Qué crees que estará pensando la otra persona?
Es posible que aparezcan en ti pensamientos y experiencias pasadas.
Situaciones que no han ido como tú querías y experiencias negativas.
Eres capaz de recordar algún momento en el que te has sentido rechazado y justo es ahora cuando aparece en tu mente.
Revives, de nuevo, aquellas sensaciones incómodas de ese rechazo pasado.
Afloran en ti todo tipo de inseguridades. Incluso, puede que llegues a convencerte de qué lo que ha pasado, no ha sido como tú lo has visto ,vivido y sentido.
¿Está influyendo todo esto en tus posteriores actuaciones?
Te propongo otra situación.
Llevas un un tiempo preparando 1 examen, una oposición O esperando la respuesta para un trabajo.
Te lo has tomado a tu ritmo. Tu mismo, te has establecido tu propia rutina y disciplina trabajo.
Realmente deseas aprobar, superas o conseguir ese trabajo. Lo deseas con todas tus fuerzas.
¿Cuánto influye el resultado de esa oposición a cómo estés tú?
Resultado satisfactorio.
Resultado neutro(ni superior ni inferior a lo que esperabas).
Resultado insatisfactorio.
Si el “resultado” es muy importante, es vital, no va a hacer falta nada más.
Solo y solo eso, es lo importante.
Tendremos la justificación o la aceptación en dicho resultado.Eso y solo eso es lo que nos mueve.
Un número, un puesto de trabajo, la consecución de lo que querías, todo valdrá y encontraremos aquello que queramos encontrar para darle nuestra aprobación.
Pero….
¿Y si no es así? o mejor dicho, ¿y si no fuera así?
¿Nos han educado en valorar, en medir, en ver el esfuerzo como lo más importante del proceso?
Creo, que la mayoría de nosotros estamos mucho más pendientes de ganar, de triunfar, de aprobar ,de lograr el objetivo ,que de valorar el camino.
¿Que seria de nosotros, de nuestra sociedad, si lo que estás haciendo, el camino que estás andando fuera más importante qué lo que logras?
Puede, que para ello, ser consciente, está relajado, darle importancia al crecimiento personal a la persona en la que te estás convirtiendo por el camino o vivir en el mismo Jupiter, nos podría ayudar.
¿Viajas o quieres estar ya en el destino?
¿Ganar el partido o jugarlo?
¿alimentarte o saborear lo que comes?
¿resultado o vivir lo que estás haciendo?