17/06/2024
Hay personas que dejan en nuestra vida un poso indeleble de bien, suscitado por el asombro y la admiración, por el afecto, la amistad, el magisterio, la comunión de ideales, por el roce mismo. Personas que son un regalo precioso, que nos inspiran y que hacen del vivir un gozo. Santiago era, es, de esas personas. Y por eso su amistad y su magisterio han sido y son para nosotros un tesoro. Un regalo de Dios. Una gracia.
Hay personas que dejan en nuestra vida un poso indeleble de bien, suscitado por el asombro y la admiración, por el afecto, la amistad, el magisterio, la comunión de ideales,...