23/08/2026
La altura no se mide en centímetros, se mide en lo grande que tienes el corazón y la actitud en la vida.
Me has dejado noqueado, convirtiendo una conversación pendiente de verano en una huella inmortal.
Mi sino contigo, en principio, fue custodiar mis pasos, ya que amedrentabas con tu presencia, con tu figura hidalga, comentarios socarrones e inteligencia sagaz. Luego, más atento a tus movimientos, comprendí que rascar una coraza de piel muy fina era sencillo, que la ironía era tu estilo y que el corazón se quiebra si se quiere.
El siguiente paso se resolvió sin contratiempos; me vendiste tu mejor cara, tus inquietudes y alegrías, tu camaradería franca y el "estoy aquí cada vez que te haga falta". Tu imagen se hizo rutinaria y necesaria, buscándonos la mirada en claustros interminables para darnos la aprobación de lo que decíamos, estuviéramos de acuerdo o no. ¡Qué gran aliado, qué pacto sin pactar!
Ahora, te recuerdo y me asoma una sonrisa; me haces comprender quién era y en qué me he convertido… soy un poco tú en el presente, cuando ya he empezado a restar importancia a las trivialidades y a las cosas que no tienen solución… porque lo realmente importante es el ser y estar, pero nunca parecer.
Buen viaje, amigo, y espero que cuando nos reunamos me recibas con el poco de ensaladilla que siempre me reservabas. ¡Único e irrepetible, Kiko!💖 Te la dedico:
https://www.youtube.com/watch?v=qQzdAsjWGPg
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