15/05/2024
BACK TO BLACK
FCM
Se sentaba en el taburete con la taza de café apoyada en el alfeizar de la ventana mientras miraba el paisaje desolado de octubre. No reparó en el gato gris que cruzaba por la calzada, pero sí en que llovía, con una crudeza y una finura de novela gótica norteamericana. Si Allan Poe levantara la cabeza, vería cuervos y grajos en lugar de palomas sobrevolando el cielo negruzco, y la esperanza se iría como un mal ensalmo por el excusado. Se sentía pequeña y sola, las sábanas revueltas de la última noche de amor del último amante, aunque no tenía excusa; se había condenado al autoexilio después de aquello, aquello que no tenía nombre y que no habría de ser nombrado. En un momento dado, el gato maulló y ella fijó la vista, lo localizó y lo fulminó con la mirada. Todo quedó en silencio, todo, excepto su corazón.