13/04/2022
LA IGUALDAD EN EL MATRIMONIO CRISTIANO HA DE SER TOTAL.
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No hay supremacía de ninguna clase entre el varón y la mujer. Los dos son exactamente iguales, y cada uno de ellos aporta al matrimonio lo que le es propio según sea varón o mujer.
En el matrimonio cristiano no hay esclavos. Los dos son exactamente iguales y tienen los mismos derechos. No hay dependencia del uno respecto del otro: ambos se sirven con sumo placer porque saben que se pertenecen (no de pertenecerse en sentido de propiedad), es decir, porque saben ( y sienten), que los dos son "una sola cosa" que sirven a un fin único, que es el de dar gloria a Dios, y que eso lleva implícito amarse el uno al otro como Cristo nos ha amado, es decir, totalmente desposeídos de sí mismos.
Si en un matrimonio, cristiano o no se diera abuso por parte de uno de los dos cónyuges, ya no sería un matrimonio, y mucho menos cristiano, en el que, como ya se dijo, la igualdad ha de ser absoluta. Y esa igualdad no se refiere solo a los matrimonios, sino que, en general, ha de llevarse a todos los tipos de relación que se puedan dar entre los seres humanos. En eso consiste la humildad, en no vernos por encima de los demás en ningún sentido, sino todo lo contrario, en vernos por debajo para sentirnos servidores suyos, y, así, ser como Jesucristo, que no vino a servir, sino a ser servido. El amor de Dios es un amor que sirve, no que se sirve, es un amor que únicamente vive para los demás por amor a Dios; es un amor que vive solo para amar a los demás como Cristo nos amó a nosotros. No es preciso morir físicamente para amar así, basta con que muramos para nosotros mismos y dejemos de mirarnos el propio ombligo. Y si lo logramos, podemos estar seguros de que ya no amaremos según los dictados de la carne, sino según los dictados del espíritu, es decir, los dictados de la vida, que eso es lo que es la palabra de Dios, y no los de la muerte, que eso es lo que es todo lo que nos dice el mundo, el demonio y la carne, que hemos de hacer, y que nos aparta sin remedio de Dios, Sumo Bien.
MIÉRCOLES SANTO.