03/02/2021
Al leer este artículo, q os dejo, me hago la siguiente reflexión:
No es necesario estar al 100%, a favor de un sistema educativo u otro. Lo q si se hace imprescindible es cuestionarnos si la educación q están teniendo nuestros hijos es mejorable. Lo cierto es que solo moveremos ficha en defender sus derechos el día que defendamos los nuestros, solo se harán fuertes, responsables y libres el día q nosotros lo seamos.
La perspectiva pedagógica de María Montessori
Como siempre ocurre en materia educativa, hay fieles defensores y agudos detractores de la pedagogía que enunció María Montessori en su momento. Muchos afirman que a día de hoy la enseñanza, tal y como está estructurada, no ve como viable la metodología que introdujo la célebre educadora italiana de finales del siglo XIX y principios del XX.
Para ella, la escuela no es un espacio destinado únicamente a que un maestro o un profesor trasmita conocimientos de forma directiva. Montessori defendía ante todo que el propio niño desarrollara sus capacidades de una forma más libre, a partir de un material didáctico especializado.
Las aulas tenían alumnos de diferentes edades, ahí donde los propios niños eran libres de elegir el material a trabajar, y de amplias sus habilidades de manera autónoma
Eran ellos quienes marcaban su velocidad de aprendizaje según sus particularidades, envueltos siempre en un contexto menos rígido, donde las pizarras dejaban de tener tanta importancia y donde los niños tenían libertad de movimiento en el aula.
La perspectiva pedagógica de María Montessori tuvo un impacto mundial y renovó muchos de los cimientos educativos mantenidos hasta entonces, hasta el punto de “chocar” bastante con esos sectores más conservadores y clásicos de la enseñanza.
A día de hoy, este método donde se enfatiza ante todo la libertad de aprendizaje y la responsabilidad del propio alumno en su proceso de adquisición de contenidos, es un método que no se aprecia en la mayoría de los centros. Podemos encontrarlo eso sí, en algunos colegios de línea privada donde se trabajan muchas de estas interesantes estrategias.
No obstante, tanto la pedagogía de la libertad de Montessori como la de la esperanza que formuló Paulo Freiré,no vertebran demasiados pilares de nuestra educación actual (No al menos en muchos países).
“La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.”
-María Montessori-
Ahora bien, llegado a este punto puede que te preguntes ¿Dónde quedaba entonces el papel de las madres y los padres en la enseñanza de sus hijos? ¿Era importante? Era, ES, vital. El apoyo, la orientación y el cuidado de los padres es fundamental para educar niños felices, adultos autónomos y buenas personas el día de mañana.
Los mandamientos de María Montessori para los padres y madres
Aquí de dejamos 15 de esos principios que enunció en su momento María Montessori, y que seguro te serán de ayuda.
* Recuerda siempre que los niños aprenden de lo que les rodea. Sé su mejor modelo.
* Si criticas mucho a tu hijo, lo primero que aprenderá es a juzgar.
* En cambio, si lo elogias con regularidad, él aprenderá a valorar.
* ¿Qué ocurre si le muestras hostilidad al niño? él aprenderá a pelear.
* Si se ridiculiza al niño de modo habitual, será una persona tímida.
* Ayuda a que tu hijo crezca sintiéndose seguro a cada instante, será entonces cuando aprenda a confiar en los demás.
* Si desprecias a tu hijo con frecuencia, se desarrollará un sentimiento muy negativo de culpa.
* Propicia que tu hijo vea que sus ideas y opiniones son siempre aceptadas, con ello conseguimos que se sientan bien ellos mismos.
* Si el niño vive en una atmósfera donde se siente cuidado, integrado, amado y necesario, aprenderá a encontrar amor en el mundo.
* “Cuando un niño se siente seguro de sí mismo, deja entonces de buscar la aprobación de los adultos a cada paso.”-MaríaMontessori