06/11/2017
Ciclo de Tarkovsky
Te esperamos a las 19h en el Salón de Actos para nuestro dedicado a ANDREI TARKOVSKY. Proyectamos La Infancia de Iván en V.O.S
Andréi Arsénievich Tarkovsky fue un director de cine, actor y escritor ruso reconocido como uno de los más importantes e influyentes autores del cine soviético y uno de los más grandes de la historia del séptimo arte. Nacido en la localidad de Zavrazhe, Ivánono, Unión Soviética (ahora Rusia). Su padre fue el reconocido poeta Arseni Tarkovski. En su juventud estudió música, pintura y escultura, y aprendió lenguas orientales en Moscú antes de interesarse por el cine; también trabajó como geólogo por un tiempo en Siberia. Se inscribió en la aclamada Escuela de Cine VGIK (Instituto Estatal de Cinematografía de todas las Rusias), bajo la enseñanza de Mijaíl Romm. Realizó cortometrajes y conoció a quienes serían sus mejores amigos y compañeros de clase, Sergéi Parajanov y Mijaíl Vartanov; al tiempo que estudiaba cine, también estudiaba violín, al punto que el film con el cual obtuvo la graduación es “La aplanadora y el violín”.
Trabajar en la Unión Soviética significaba trabajar siempre con las limitaciones, tanto creativas como cinematográficas, impuestas por las autoridades rusas. Sobrepasar tales limitaciones significaba graves problemas para cualquier cineasta ruso. En 1975, Tarkovsky tuvo un problema con las autoridades que por poco le costó la cárcel, a raíz de su película “El espejo” (1975), una densa y autobiográfica película con una radical e innovadora estructura narrativa.
Su siguiente película, de corte fantástico, “Stalker” (1979), tuvo que ser filmada de nuevo con una dramática reducción económica en la producción después de que un accidente en el laboratorio destruyese totalmente la primera versión filmada. “Nostalgia” (1983), filmada en Italia, fue su última película realizada bajo la estricta vigilancia de la Unión Soviética, ya que poco después de su filmación Tarkovski huyó con su esposa a Suecia, cansado de las maniobras represivas de las autoridades hacia su obra cinematográfica.
Su última película, “Sacrificio” (1986), fue filmada en Suecia con la ayuda de los colaboradores habituales del cineasta sueco Ingmar Bergman, ganó cuatro premios en el Festival de Cannes, un hecho sin precedentes en la historia del cine ruso. Sin embargo, en esos meses Andréi Tarkovsky estaba sufriendo los estragos del cáncer y le fue imposible asistir a recoger el Premio Especial del Jurado que obtuvo esta película, y fue su hijo Andriushka quien lo recogió ante un aplauso general que se prolongó durante varios minutos.
Andréi Tarkovsky, a la edad de 54 años, completamente alejado de su tierra natal y meses después de la filmación de “Sacrificio”, murió de cáncer pulmonar el 29 de diciembre de 1986 en París y fue enterrado en un cementerio para inmigrantes rusos en Francia en el pueblo de Sainte-Geneviève-des-Bois, en Isla de Francia. Su amigo Sergei Parayanov filmó en 1992 la película “La última primavera”, que retrata la amistad entre él y Tarkovsky.
El más famoso director soviético desde Serguéi Eisenstein es uno de los máximos representantes del cine ruso, cuyas películas son intensamente íntimas, ocasionalmente controvertidas, siempre hermosas en cada fotograma; y es por eso por lo que es considerado como un poeta del cine.
Andrei Tarkovsky puede considerarse el poeta por excelencia no sólo del cine ruso, sino del cine en su conjunto. Su obra sigue estudiándose en las escuelas de cine, y en su libro “Esculpir en el tiempo” recogió todos sus pensamientos acerca de lo que debe ser el arte cinematográfico. Se alejó de las convenciones comerciales y se centró en el existencialismo más profundo del ser humano, confeccionó películas que buscaban la reflexión y no el entretenimiento, películas que jamás quisieron ponérselo fácil al espectador. Exiliado de la Unión Soviética, murió de un cáncer de pulmón a los 54 años, mientras se encontraba en la postproducción de su última película, ‘Sacrificio’.