16/09/2026
El aprendizaje corporeizado (embodied learning) afirma que pensar y aprender no ocurre al margen del cuerpo. El movimiento, el gesto y la interacción física con el entorno pueden formar parte de los propios procesos cognitivos.
Y esto cobra todavía más importancia cuando hablamos de discapacidad y neurodivergencias.
Balancearse, cambiar de postura, manipular objetos, morder o necesitar periodos de atención más breves pueden formar parte de la regulación y del procesamiento sensorial y cognitivo de esa persona, no ser simplemente conductas que interfieren con el aprendizaje.
Por eso, antes de intentar corregir un cuerpo para acercarlo a lo que consideramos “normal”, necesitamos preguntarnos qué función está cumpliendo aquello que queremos eliminar.
Porque regulación no es conseguir un cuerpo más normativo. Es ayudar a la persona a comprender qué necesita, encontrar estrategias y poder comunicarlo.
🌟Si quieres aprender más desde HOY ya puedes inscribirte a nuestro taller de CAA y regulación emocional en el autismo.