Laranagaspar

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Cositas OPTIMISTAS (que NO ingenuas) para VIVIR con menos ROLLOS y más ALEGRÍA 😜 Ellos son mi centro, mi equilibrio y mi mayor aprendizaje.

Soy padre feliz de Carlota, Gasparín y Pelayo, y compañero de vida de Bego desde hace casi 40 años entre noviazgo y matrimonio. Me considero una persona optimista (que no ingenua), con tres zonas de influencia: mi familia, mis amistades y mi profesión, donde cada día aporto mi granito de arena para hacer un mundo más y mejor. Camino por la vida intentando sumar, aprender y compartir desde la humil

03/06/2026

Las mentiras me recuerdan bastante a las cucarachas.
Cuando aparece una, rara vez viene sola.
Muchas veces el problema no es la mentira inicial. El problema es todo lo que viene después para intentar sostenerla: excusas, medias verdades, silencios y nuevas historias.
Y eso desgasta cualquier relación, ya sea personal o profesional.
Porque la confianza no suele romperse por un error. Se rompe cuando dejamos de creer en quien tenemos delante.
¿Tú qué crees que hace más daño: la mentira o descubrir que había muchas más detrás? Te leo con calma.
graaaaaaaaande abrazote 💚

01/06/2026

Hay una diferencia enorme entre oír a alguien y estar presente con alguien.

Y no hablo solo de educación. Hablo de respeto.

Porque cuando una persona te está dedicando su tiempo, lo mínimo que merece es atención. No atención a ratos. No atención compartida con mensajes, notificaciones o redes sociales. Atención de verdad.

Lo curioso es que luego nos sorprendemos cuando las conversaciones se vuelven superficiales, cuando las relaciones pierden profundidad o cuando los equipos dejan de confiar unos en otros.

La confianza no suele romperse por las grandes cosas.

Muchas veces se desgasta en pequeños gestos cotidianos que parecen insignificantes.

Mirar el móvil mientras alguien te habla es uno de ellos.

En casa, con amigos o en el trabajo, todos agradecemos sentir que lo que decimos importa. Y pocas cosas transmiten más valor que guardar el teléfono unos minutos y mirar a la otra persona a los ojos.

Porque escuchar no consiste en estar cerca.

Consiste en estar.

¿Tú también percibes que cada vez cuesta más encontrar conversaciones donde las dos personas estén realmente presentes?

Te leo con calma.

pues ahí queda mi cosita

graaaaaaaaande abrazote 💚

31/05/2026

CUANDO TODO ES URGENTE… ACABAMOS DESCUIDANDO LO IMPORTANTE

En Un viaje de amor y pérdida hay una reflexión que muchas personas me han repetido después de leer el libro:
“Me hizo entender que muchas veces confundimos urgencia con importancia.”

Y cuanto más pasan los años, más verdad encuentro en esa frase.

Porque vivimos atrapados en un modelo donde lo urgente parece tener siempre prioridad.

El correo que entra.
La llamada que interrumpe.
La reunión improvisada.
El problema de última hora.
La notificación constante.
El “necesito esto para ya”.

Todo parece importante porque todo hace ruido.

Y sin darnos cuenta, acabamos dedicando la mayor parte de nuestra energía a apagar incendios pequeños mientras dejamos abandonadas las cosas que realmente sostienen nuestra vida.

Porque lo importante rara vez grita.

La urgencia hace ruido.
Lo importante casi siempre habla bajito.

Y ahí está una de las grandes trampas de la vida profesional actual.

Hay líderes agotados que sienten que trabajan muchísimo… pero llevan años sin cuidar de verdad a las personas de su equipo.

Personas que conocen perfectamente los KPI…
pero hace tiempo que dejaron de conocer cómo está emocionalmente alguien de su alrededor.

Responsables capaces de resolver crisis enormes…
pero incapaces de detectar silencios, cansancios o desconexiones que llevan meses creciendo delante de ellos.

No por maldad.
Muchas veces simplemente por inercia.

Porque cuando entras en dinámica de urgencia permanente, acabas creyendo que parar a escuchar, acompañar o cuidar “quita tiempo”.

Y quizá sea justo al revés.

Quizá lo que más tiempo, energía y talento destruye en una empresa es no cuidar lo importante cuando todavía era pequeño.

Porque los conflictos humanos ignorados siempre terminan creciendo.

La desmotivación no aparece de golpe.
El agotamiento emocional tampoco.
La desconexión no sucede en un solo día.

Se va construyendo lentamente.
En conversaciones que nunca llegan.
En agradecimientos que nunca se expresan.
En personas que sienten que solo importan cuando producen.

Y esto no afecta solo al trabajo.

También nos pasa en casa.

Vamos resolviendo urgencias continuamente…
mientras dejamos pendientes conversaciones importantes con quienes más queremos.

Contestamos mensajes rápidos…
pero aplazamos llamadas importantes.

Cumplimos tareas…
pero dejamos de estar presentes.

Y entonces un día descubrimos algo incómodo:

que llevábamos mucho tiempo reaccionando a la vida…
pero muy poco tiempo viviendo conscientemente.

Lo urgente nos mantiene ocupados.
Lo importante nos mantiene conectados.

Y no siempre coinciden.

De hecho, muchas veces se enfrentan.

Porque cuidar una relación necesita tiempo lento.
Escuchar necesita pausa.
Educar necesita presencia.
Liderar personas necesita atención emocional.
Y todo eso compite constantemente contra la tiranía de lo inmediato.

Por eso creo que uno de los mayores actos de liderazgo hoy no es correr más.

Es saber detenerse.

Tener la capacidad de preguntarse:

“¿Estoy dedicando mi energía a lo verdaderamente importante… o solo a lo que más ruido hace?”

Porque hay personas que pasan años siendo muy eficientes…
y al mismo tiempo profundamente desconectadas de su propia vida.

Y ahí aparece algo peligroso.

La falsa sensación de productividad.

Ese estado donde haces muchísimo…
pero hace tiempo que dejaste de cuidar lo esencial.

En el fondo, muchas veces no necesitamos más tiempo.

Necesitamos más conciencia.

Ser capaces de distinguir entre lo que reclama atención inmediata…
y lo que realmente da sentido a nuestra vida profesional y personal.

Porque cuando lo importante se descuida demasiado tiempo, acaba convirtiéndose también en urgente.

Y normalmente entonces ya duele más.

A veces pienso que el verdadero liderazgo no consiste en gestionar mejor las urgencias.

Consiste en proteger lo importante antes de que empiece a romperse.

¿cuántas cosas importantes estamos dejando para “cuando tengamos tiempo”… mientras llenamos nuestros días de urgencias que mañana nadie recordará?

SI ESTE LIBRO TE MUEVE, ES POR ALGO

💚 Todos los ingresos se destinan íntegramente a la Fundación Menudos Corazones, que ayuda a niños con cardiopatías congénitas.
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graaaaaaaaaaaaande abrazote 💚

¿POR QUÉ NADIE NOS ENSEÑA A ACOMPAÑAR EL ENVEJECIMIENTO DE NUESTROS PADRES? | GasparGonzalez 31/05/2026

¿Por qué nadie nos enseña a acompañar el envejecimiento de nuestros padres?

Muy buenas!!!!!

Cada vez escucho más conversaciones como estas:

“Mi padre ya no puede conducir.”
“Mi madre necesita ayuda para casi todo.”
“No sé si estoy haciendo lo correcto.”

Ver envejecer a nuestros padres es una de las experiencias para las que nadie nos prepara. Una realidad que nos enfrenta al amor, la responsabilidad, la culpa y muchas preguntas difíciles.

Esta semana comparto una reflexión sobre ello desde lo vivido.
👉 https://gaspargonzalez.com/cuidar-a-nuestros-padres-cuando-envejecen

Gracias por estar ahí.
Graaaaaaaaaaaande abrazote 💚
Gaspar González

¿POR QUÉ NADIE NOS ENSEÑA A ACOMPAÑAR EL ENVEJECIMIENTO DE NUESTROS PADRES? | GasparGonzalez Cada vez más personas de nuestra generación se enfrentan a una realidad para la que nadie les preparó: ver cómo sus padres envejecen y empiezan a necesitar ayuda. Una reflexión humana sobre el cuidado, la responsabilidad, la culpa y el desafío de acompañar a quienes un día nos acompañaron a...

31/05/2026

Hay personas que, cuando alguien se equivoca, aprovechan para recordárselo.

Te señalan el error.

Te juzgan.

Y, si pueden, te sueltan un "ya te lo dije".

Y luego están las personas Google Maps.

Las que entienden que equivocarse forma parte del camino.

Porque cuando vas conduciendo y te pasas una salida, Google Maps no te grita.

No te llama inútil.

No te pregunta cómo has podido confundirte.

Simplemente hace una cosita muy inteligente:

"Recalculando ruta."

Y sigue ayudándote a llegar a tu destino.

Me gustan esas personas.

Las que cuando alguien falla no se quedan atrapadas en el error.

Las que no pierden energía buscando culpables.

Las que entienden que avanzar no consiste en no equivocarse, sino en tener la capacidad de corregir, aprender y continuar.

Porque la vida personal funciona así.

Y los equipos también.

Los mejores líderes que he conocido no son los que evitan todos los errores.

Son los que, cuando aparecen, ayudan a recalcular la ruta sin destruir a quien se ha equivocado.

Al final, casi nadie llega a donde quiere llegar siguiendo exactamente el camino que había imaginado.

La mayoría llegamos después de muchas vueltas, algunos desvíos y unas cuantas recalculaciones.

Y no pasa nada.

Lo importante es no dejar de avanzar.

¿Conoces a muchas personas que, cuando te equivocas, te ayudan a recalcular la ruta en lugar de recordarte el error? Te leo, porque seguro que aquí hay más de una buena historia.

graaaaaaaaaaaaaande abrazote 💚

28/05/2026

LAS PERSONAS CLAVO

Hay personas que hacen muchísimo ruido… y hay otras que sostienen silenciosamente media vida de los demás.

Y, curiosamente, muchas veces las más importantes son las que menos reconocimiento reciben.

El otro día pensaba en esta cosita del clavo.
Ese pequeño clavo que está detrás del cuadro.
No luce.
No destaca.
No sale en la foto.
Nadie entra en una casa diciendo: “Qué maravilla de clavo”.

Los aplausos se los lleva el cuadro.

Pero quita el clavo… y todo se cae.

Y la verdad es que en las empresas, en las familias y en los equipos pasa exactamente igual.

Hay personas que sostienen muchísimo más de lo que parece.
Personas que aportan calma.
Que unen.
Que ayudan.
Que resuelven problemas sin necesidad de anunciarlo.
Que están cuando las cositas se complican de verdad.

Y muchas veces son precisamente esas personas las que menos reconocimiento reciben porque vivimos en una cultura demasiado enfocada en quien brilla… y muy poco en quien sostiene.

Con el tiempo he aprendido que el liderazgo humano no consiste solo en admirar al que más destaca.
También consiste en saber mirar y valorar a quien hace posible que todo siga en pie.

Porque hay personas que no necesitan escenario para ser enormes.

Y, sinceramente, cada vez admiro más a ese tipo de gente.

¿Tú también crees que muchas veces olvidamos reconocer a quienes sostienen silenciosamente tantas cositas importantes?

pues ahí queda mi cosita

graaaaaaaaande abrazote 💚

27/05/2026

LA EXCUSA QUE MÁS MOMENTOS ME ROBÓ

En Un viaje de amor y pérdida comparto una de las reflexiones más duras que he tenido que hacerme a mí mismo: muchas veces no es la falta de amor lo que nos aleja de las personas importantes. Es la falsa sensación de que ya habrá tiempo.

Y, siendo honestos, durante muchos años la excusa que más utilicé fue el trabajo.

No porque no quisiera estar.
No porque no amara profundamente a los míos.
No porque no valorara cada instante.

Sino porque el día a día te absorbe sin darte cuenta.

Reuniones.
Correos.
Objetivos.
Llamadas.
Urgencias.
“Solo cinco minutos más”.
“Cuando termine esto”.
“Esta semana voy fatal”.

Y así, poco a poco, empiezas a normalizar ausencias pequeñas que un día descubres que no eran tan pequeñas.

Porque la vida no suele avisar cuándo un abrazo será el último.
Ni cuándo una cena familiar dejará de repetirse.
Ni cuándo una conversación cotidiana se convertirá en un recuerdo irrepetible.

Ese es el verdadero problema.

No el trabajo.

El problema aparece cuando usamos el trabajo como justificación permanente para no estar donde realmente queremos estar.

Y esto no va de demonizar el esfuerzo.
Ni la ambición.
Ni la responsabilidad profesional.

Yo creo profundamente en el compromiso.

Pero también creo que hemos confundido demasiadas veces compromiso con desconexión emocional.

Hay personas que pasan más tiempo pensando en responder un correo que en mirar de verdad a quien tienen delante.

Y eso acaba teniendo un precio silencioso.

Un precio que no aparece en los balances.
Ni en las presentaciones.
Ni en los bonus.
Ni en LinkedIn.

Pero aparece.

Aparece en hijos que dejan de contarte cositas porque “papá o mamá siempre están ocupados”.
En parejas que aprenden a convivir con ausencias emocionales.
En padres mayores a los que llamaremos “cuando tengamos un hueco”.
En amigos a los que iremos viendo “cuando pase esta etapa”.

La trampa es que esa etapa nunca termina.

Porque siempre habrá más trabajo.
Más objetivos.
Más presión.
Más ruido.

Y cuidado.
Porque además hay culturas profesionales que premian precisamente eso.

Personas agotadas que parecen héroes.
Agendas imposibles convertidas en medallas.
Disponibilidad permanente interpretada como liderazgo.

Y no siempre es así.

Cuando una organización normaliza vivir permanentemente desconectado de tu propia vida… deja de fomentar compromiso y empieza a fabricar vacío emocional.

Lo preocupante es que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta.

Porque todo parece funcionar.

Cumples.
Rindes.
Facturas.
Asistes.
Respondes.

Pero por dentro empiezas a sentir una especie de cansancio raro.
Como si estuvieras presente en todos lados… menos en tu propia vida.

Y aquí creo que el liderazgo tiene una responsabilidad enorme.

Porque un líder no solo marca objetivos.

También marca formas de vivir.

Si un responsable envía mensajes a cualquier hora constantemente…
si convierte la urgencia en cultura…
si transmite que parar es casi un pecado…
si hace sentir culpa cuando alguien prioriza su vida personal…

aunque no lo diga explícitamente, está construyendo un modelo donde desconectar de uno mismo parece obligatorio para pertenecer.

Y eso termina pasando factura.

A las personas.
A las familias.
A la salud mental.
Y también a las propias empresas.

Porque nadie da lo mejor de sí mismo cuando vive emocionalmente agotado.

El liderazgo que no pone límites… termina pagándolos en silencio.

A veces en forma de ansiedad.
A veces en forma de apatía.
A veces en forma de relaciones rotas.
Y muchas veces en forma de arrepentimientos que llegan demasiado tarde.

Con los años he entendido algo importante.

La mayoría de personas no se arrepienten de no haber trabajado más.

Se arrepienten de los momentos que dejaron escapar creyendo que ya volverían.

Y no siempre vuelven.

Por eso hoy intento recordarme constantemente algo muy sencillo:

el trabajo es importante.
Claro que sí.

Pero jamás debería convertirse en la excusa que nos robe la vida que precisamente estamos intentando construir trabajando tanto.

Porque quizá el verdadero éxito no sea llegar más lejos.

Quizá el verdadero éxito sea llegar… sin haber perdido por el camino aquello que daba sentido al viaje.

¿cuántos momentos importantes estamos sacrificando hoy… creyendo que ya los recuperaremos mañana?

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graaaaaaaaaaaaande abrazote 💚

Carlos Pereira, creador de Livox, plataforma que da voz a las personas con discapacidad: "Tienen derecho a comunicarse y aprender" 27/05/2026

BUENAS NOTICIAS · CUANDO DAR VOZ ES MUCHO MÁS QUE HABLAR

Hay noticias que pasan discretamente por delante de nosotros, pero que cuando las lees con calma te obligan a detenerte un momento.

La historia de Carlos Pereira y de LIVOX es una de ellas.

Porque detrás de una plataforma tecnológica no siempre hay solo innovación.
A veces hay algo mucho más importante: **la decisión de ACOMPAÑAR a PERSONAS que durante demasiado tiempo sintieron que el mundo no estaba pensado para ellas**.

LIVOX ayuda a que personas con discapacidad puedan comunicarse y aprender.

Y dicho así parece “solo” una herramienta.

Pero en realidad estamos hablando de algo mucho más profundo: dignidad, autonomía, presencia y posibilidad de ESTAR en el mundo con voz propia.

Muchas veces, en empresas y equipos, hablamos de inclusión como un concepto bonito para una presentación.
Pero la inclusión real empieza cuando alguien dedica tiempo, inteligencia y energía a eliminar barreras concretas que afectan a PERSONAS reales.

Eso cambia vidas.

Y también nos retrata como sociedad.

Porque la tecnología más valiosa no siempre es la más sofisticada.
A veces es simplemente la que consigue que alguien pueda expresarse, participar, aprender o sentirse menos solo.

Desde lo VIVIDO, creo que esto también deja una reflexión importante en el ámbito profesional:

el verdadero impacto no siempre nace de querer destacar… sino de querer ayudar de verdad.

Y quizá ahí empiecen muchas de las cosas que realmente merecen la pena.

¿Estamos utilizando nuestro talento solo para crecer… o también para facilitar la vida de otras PERSONAS?

Te leo con calma.




Carlos Pereira, creador de Livox, plataforma que da voz a las personas con discapacidad: "Tienen derecho a comunicarse y aprender" Padre de Clara, con parálisis cerebral, ha creado un software, basado en la IA, que facilita la comunicación a personas que no tienen lenguaje oral.

26/05/2026
25/05/2026

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