15/09/2026
En este 2026 se cumplen 1100 años del nacimiento de Ordoño IV. Hijo de Alfonso IV, rey de León, y de Ónega de Navarra, las crónicas cristianas y árabes ofrecen una crítica muy dura de este personaje: vil, perverso, odioso a Dios y los hombres. Unos epítetos que permiten comprender el mote que los cordobeses le impusieron, “Al-Jabit”, un término que indicaba una cierta depravación moral.
Aunque su padre renunció a la corona en el año 931, no fue hasta el año 958 cuando Ordoño consiguió deponer, gracias al apoyo de la nobleza –en especial su suegro, el conde de Castilla, Fernán González–, algunos altos eclesiásticos y parte de la gente del común, a Sancho I, entonces rey de León, siendo coronado en marzo de ese año.
Pero en el 961 se encontró forzado a huir del reino. Sin familia, sólo, abandonado, el monarca fue entregado al general Gālib, que, desde la Marca Media, ordenó la comitiva que acompañaría a Ordoño hasta Córdoba. El cronista Ibn Ḥayyān relata este viaje y la posterior recepción del príncipe en Medina al-Zaḥara por el califa. Parece que Al-Ḥakam no escatimó en aparato para impresionar al cristiano y sus compañeros, ni Ordoño a la hora de suplicar una ayuda para recuperar lo que consideraba su derecho: el trono.
Para saber más, Historia Hispánica de la Real Academia de la Historia: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/33849-ordono-iv.