14/08/2026
NUESTRO PEDRO GALLEGO
Hoy queremos dedicar unas palabras muy especiales a alguien que un día recorrió los pasillos, las aulas y el patio de nuestro colegio como un alumno más, y que hoy está dispuesto a convertir en realidad uno de sus grandes sueños: ser torero.
Ya en el cole nos contaba sus hazañas de ir a los toros y admirar a Talavante. Cuando íbamos de excursión su cara se transformaba por la alegría que sentía cuando pasábamos por alguna finca. Siempre decía: ¡Nenes, mirad la yeguada , joer, qué bonita!!!
Un niño que ha estado siempre muy ligado a sus abuelos, los cuales mencionaba con mucha frecuencia . Gran amante del campo, de la naturaleza, de los animales y del mundo taurino, el cual lo subyugaba.
Nos hace especial ilusión ver cómo aquel niño ha crecido, ha trabajado y ha luchado por aquello que soñaba. Porque detrás de cada sueño hay ilusión, esfuerzo, constancia y, muchas veces, también momentos duros y con dificultades.
Su historia nos recuerda algo muy importante: los sueños no se cumplen simplemente por soñarlos, sino por atreverse a perseguirlos. Cada persona tiene su propio camino, sus propias metas y aquello que le hace sentirse feliz e ilusionado. Y no importa lo grande o difícil que parezca ese sueño; lo importante es creer en él, trabajar para conseguirlo y no dejar de intentarlo.
Hoy, desde el colegio que un día fue también tu casa, queremos rendirte este pequeño homenaje y decirte que tus maestros y maestras te queremos mucho y te deseamos mucha suerte esta tarde y en el resto de tu vida taurina. Nos sentimos orgullosos de verte en unas horas convertido en aquello que un día quisiste ser.
Que sigas persiguiendo tus sueños, con la misma ilusión con la que seguramente empezaste a soñarlos de niño. Y que tu historia sirva también de inspiración para todos nuestros alumnos: soñad, luchad, disfrutad del camino y nunca dejéis que nadie os diga que vuestros sueños son demasiado grandes.
Porque seguramente dentro de unos años, algunos de los niños que hoy tenemos en nuestras aulas también estarán cumpliendo aquello que un día soñaron. Y nosotros, sus maestros, esperamos estar ahí para celebrarlo.