08/09/2026
Desde la publicación del informe PISA, que muestra un preocupante deterioro del rendimiento académico en España, los medios se han vuelto en contra de las pantallas. Encontrar un enemigo y atacarlo es una buena técnica de defensa. Pero una pantalla no es más que un transmisor de información. Es la calidad de la información que consumen nuestros hijos lo que debería preocuparnos.
El consumo de información a través de las pantallas es, mayoritariamente, PASIVO: no resumimos, no resolvemos, no interpretamos casi, no hay tarea. El aprendizaje debe ser ACTIVO: manipular datos, sacar conclusiones. Así que en vez de declarar una guerra santa a las pantallas, debemos aprender a utilizarlas mejor.
No para sustituir un libro por una pantalla, sino para convertir la pantalla en un laboratorio de aprendizaje.
Esa es la idea de los laboratorios virtuales de prácticas guiadas que estamos desarrollando en https://mathgames.es/ : actividades en las que el alumno no se limita a recibir información, sino que tiene que hacer, experimentar, razonar y descubrir.