03/06/2026
Un francés habla inglés, con acento francés y nadie se inmuta. Un español lo habla con acento de Soria y ya está pensando en mudarse.
“Pero si es que los españoles somos muy torpes a la hora de aprender un idioma”
“Fíjate los extranjeros que vienen cuatro días a España y hablan español”
“En España nos cuesta más aprender idiomas”.
Estos son comentarios que oigo frecuente y recurrentemente, si me hubieran dado un euro por todas las veces que lo he oído, me había pagado un curso en Oxford,
¿De verdad, los españoles somos más torpes que nuestros amigos alemanes, franceses, suecos, ingleses …?
Llevo años enseñando español y si los españoles fuéramos tan malos aprendiendo idiomas, alguien tendría que explicarme cómo conseguimos sobrevivir a los verbos irregulares, a conjugaciones de verbos interminables, al subjuntivo y a la diferencia entre "por" y "para”, por no hablar de los verbos “ser” y “estar”, creedme que a los alumnos extranjeros esto les provoca “sudores”
¡NOOOOOOOOOO! No somos ni menos ni más listos.
Partimos de la base de que el español es una lengua románica con una ortografía transparente, muy limpia: prácticamente se escribe como se pronuncia. Esto tiene enormes ventajas en la alfabetización.
Por el contrario, los hablantes de lenguas germánicas como el alemán o el inglés, tienen una fonética más compleja y su oído está acostumbrado a esos sonidos desde el inicio de su aprendizaje, sin embargo, sus estructuras gramaticales son más sencillas.
Recuerdo la primera vez que viajé a Portugal, en la televisión portuguesa, todas las películas estaban en versión original, aún recuerdo haber visto “Casablanca” y lo extraño de escuchar a “Rick”, Humphrey Bogart decir en un perfecto inglés “Play it, Sam. Play “As time goes by” ”. que nada tenía que ver con nuestra traducción al español “Tócala de nuevo Sam”
Lo que quiero decir con este ejemplo es que en países como Portugal, Suecia, Países Bajos…, la exposición a otras lenguas es constante, en cambio en España temas como el doblaje de las películas, nos ha reducido la necesidad de aprender.
Por tanto, lo más determinante a la hora de aprender un idioma no es solo cuestión de inteligencia sino también es una cuestión de necesidad y de exposición real al idioma.
Y si todavía lo dudamos, voy a poner otro ejemplo, muy nuestro, muy español, con tono de humor y siempre desde el respeto, es el tema de nuestros camareros en las zonas turísticas en plena temporada. Se entienden con los turistas, no dominan los “phrasal verbs”, seguro que no aprobarían un examen oficial, y por supuesto no han estudiado filología inglesa. Pero toman las comandas en tres idiomas, resuelven dudas, atienden reclamaciones y hasta hacen recomendaciones a los clientes.
¿Por qué? Porque hay necesidad, porque hay exposición al idioma y porque hay comunicación efectiva
En OUI & YES! llevamos años comprobando que, cuando en el aula reproducimos situaciones reales, cuando se entrena la comprensión y priorizamos la comunicación a la perfección gramatical. los resultados llegan.
Quizá la pregunta no sea si los españoles somos más o menos torpes, quizá la pregunta es ¿estamos enseñando para la realidad? ¿O seguiremos considerando el aprendizaje de un idioma como una asignatura y no como una herramienta para comunicarnos?
¿Qué opinas?