28/05/2026
🌡️ A las 9:09 de la mañana, nuestras hijas e hijos ya estaban dando clase con casi 28°C dentro del aula. A las 13:24 horas, la temperatura ha superado los 31°C.
No hablamos de una sensación puntual de calor. Hablamos de temperaturas que superan los límites establecidos por la normativa de seguridad y salud.
El Real Decreto 486/1997 establece que en espacios destinados a trabajos sedentarios como la docencia la temperatura debe situarse entre 17 y 27°C. Superar esos valores supone riesgo de estrés térmico y unas condiciones incompatibles con un aprendizaje y un trabajo dignos.
En el CEIP Carmen Benítez llevamos años soportando temperaturas insoportables en las aulas mientras las administraciones siguen retrasando una solución real.
Y la respuesta del Ayuntamiento de Sevilla ha sido proponer climatizadores evaporativos domésticos que funcionan con agua fría y hielo. Una medida claramente insuficiente para aulas escolares amplias, con elevada ocupación y temperaturas extremas como las que sufrimos en Sevilla.
Estos aparatos:
• No son sistemas reales de climatización y pierden eficacia precisamente cuando más calor hace.
• Requieren recargas continuas de agua y hielo, algo inviable en el funcionamiento diario de un centro educativo.
• Introducen riesgos innecesarios en aulas con menores: derrames, resbalones, golpes o manipulaciones indebidas.
• Generan humedad, ruido constante y ocupan un espacio que ya es limitado en las clases.
• Son un parche temporal, no una solución segura, estable y definitiva.
Lo más indignante es el agravio comparativo.
Porque otros colegios públicos de Sevilla con características similares y protección patrimonial comparable sí cuentan ya con soluciones eficaces de climatización compatibles con sus edificios históricos.
Entonces, ¿por qué el CEIP Carmen Benítez sigue esperando?
¿Por qué nuestras hijas e hijos tienen que soportar temperaturas que incumplen las recomendaciones de seguridad mientras en otros centros sí se actúa?
Además, técnicamente sí existe solución.
Los propios informes técnicos consideran viable la instalación de sistemas de climatización adecuados mediante la adaptación eléctrica correspondiente. Es decir: no faltan soluciones, falta voluntad política.
La comunidad educativa no está pidiendo privilegios. Está exigiendo igualdad, seguridad y unas condiciones mínimas dignas para alumnado y profesorado.
No queremos parches.
No queremos ventiladores con hielo.
No queremos excusas.
Queremos una actuación estructural y definitiva que garantice aulas habitables y seguras.
Fampa Sevilla "Nueva Escuela"
Escuelas De Calor. AMPAs de Sevilla