01/09/2026
NO VINIMOS A EXIGIRNOS
No vinimos a esta vida a exigirnos tanto.
No vinimos a demostrar constantemente que somos suficientes, ni a cumplir con las expectativas de los demás, ni a convertir nuestra existencia en una carrera en la que siempre parece que llegamos tarde.
Vinimos a vivir.
A seguir siendo, en el fondo, aquella alma que llegó al mundo siendo un niño o una niña, con la pureza de quien todavía no sabía lo que era el miedo, el juicio o la necesidad de encajar.
No vinimos a imponernos sobre la vida.
Vinimos a aprender de ella.
A crecer, sí… pero no a costa de dejar de ser quienes somos.
Porque crecer no debería significar endurecernos.
Madurar no debería significar perder la inocencia.
Y aprender no debería hacernos olvidar aquella parte de nosotros que sabía disfrutar de las cosas sencillas.
Quizás la vida no nos pide ser perfectos.
Quizás simplemente nos pide ser conscientes, amar, equivocarnos, levantarnos, aprender y continuar.
No tienes que exigirte ser otra persona.
No tienes que demostrar tu valor.
No tienes que tener todas las respuestas.
Solo tienes que recordar quién eras antes de que el mundo te dijera quién debías ser.
Porque quizá crecer no consiste en alejarnos de aquel niño que fuimos…
sino en volver a encontrarlo dentro de nosotros