23/10/2021
Quería compartir con vosotras un fragmento del libro "Dibs, en busca del yo" de Virginia Axline, me conmovió de éste la relación de acompañamiento, escucha y conexión habitada entre Virginia (Miss A) y Dibs, adulta y niño.
Me hace recordar y conectar con la belleza que somos las personas y el entorno natural que nos acompaña, nutre y cobija, con nuestra/la NATURALEZA
Miss A -Los adultos parecen diferir entre sí, ¿verdad? -pregunté.
Dibs- !Ya lo creo! -contestó enfáticamente.
Miss A-¿Conoces algunos otros adultos? -interrogué.
Dibs- !Claro que sí! -dijo Dibs- Está Edda. Y algunos otros, en la escuela. Y está Jake, nuestro jardinero. Jake podó uno de los grandes árboles que hay en nuestro jardín: el árbol que está afuera de mi ventana y crecía muy cerca de la casa y yo podía tocarlo desde mi ventana. Pero papa quería que lo podaran. Y yo vi a Jake trepando en el árbol, aserrando las ramas. Abrí mi ventana y le dije que el árbol era mi amigo, que yo necesitaba esa rama y que no quería que la cortara. Y Jake no la cortó. Y luego papa salió y dijo que quería que la cortaran porque estaba muy cerca de la casa y que estropeaba la forma del árbol. Jake dijo que a mi me gustaba esa rama porque estaba tan cerca que yo podía tocarla desde mi ventana. Entonces papa dijo que la cortara de todos modos, que no quería que me anduviera asomando por la ventana. Después le dijo a Jake que cortara la rama sin tardanza. Y Jake dijo que podía podar un poco, nada más para que la rama no rozara la casa, porque a mí me gustaba esa rama, dijo Jake, Y papa dijo que yo tenía muchas cosas con qué jugar. Hizo que Jake la aserrara tan lejos de la ventana que ya nunca pude alcanzarla. Pero Jake me guardó la punta de la rama que me gustaba tocar; me dijo que yo podía guardar esa parte del árbol adentro de mi cuarto, que no todos los árboles tenían la oportunidad de tener su rama favorita viviendo dentro de una casa. Me dijo que el árbol era un olmo muy muy viejo. Me dijo que tal vez tenía unos 200 años de edad y que en todo ese tiempo probablemente nadie lo había querido tanto como yo. Así es que guardé la punta de esa rama. Todavía la tengo"