12/09/2026
Tú no lo sabes pero llegas en el peor momento de mi vida, hemos perdido nuestro todo, se nos fue una gran compañera, si ella estuviera, esta convivencia sería más bien complicada, aunque creo que te hubiera aprendido a querer, porque si de algo sabía, era de eso. De enseñar a amar…
Contigo, por momentos me siento como cuando estaba con ella, salgo corriendo del trabajo para verte, me emocioné en tu primer paseo, me estoy formando para entenderte, tengo ganas de enseñarte cosas nuevas, de grabar el proceso, quiero aprender más, porque sé que hay un mundo, en fin, me estás devolviendo la curiosidad de disfrutar de lo nuevo, volviendo a creer, la encuentro a ella entre nosotros, como un hilo conductor que me ayuda a entender algo que no comprendo.
Como si en cada entrenamiento estuviera viéndonos. Como si cada vez que predico paciencia y constancia dijera su nombre.
Porque si hoy tú y yo estamos escribiendo nuestros diálogos es porque ella me enseñó a leer, a bajar el ritmo y aprender a ver.
Así que supongo que gracias Ivar y bienvenido
Gracias por enseñarme a ilusionarme de nuevo, voy a dejarme de tanto escrito porque de esto igual no entiendes nada, voy a prepararte el “pollito” para irnos con tus hermanas “al paseito”.