12/07/2026
La semilla que engendra 🌱
En la parábola del sembrador, Jesús nos presenta la Palabra de Dios como una semilla que cae en distintas tierras, es decir, en diferentes actitudes del corazón humano. No todas las semillas crecen igual, pero lo importante es que la semilla tiene fuerza en sí misma: siempre puede dar fruto. Jesús no pone el acento en cuánto producimos, sino en la confianza en esa Palabra que transforma la vida desde dentro. Frente a una visión perfeccionista o centrada en resultados, el Evangelio propone algo más profundo: acoger la semilla como podamos, con nuestras limitaciones, sabiendo que Dios hace crecer lo que sembró. La clave no es ser “perfectos”, sino estar abiertos. Incluso un fruto pequeño tiene un valor inmenso, porque nace de la gracia. Jesús nos invita a confiar más en la acción de Dios que en nuestras propias medidas de éxito, y a vivir desde esa esperanza que siempre siembra vida.
• ¿Qué tipo de ‘tierra’ siento que soy hoy: cerrada, superficial o disponible para acoger y hacer crecer la Palabra? 🪷
• ¿Confío en que Dios puede dar fruto en mi vida, aunque no vea resultados grandes o inmediatos? 🙏🏼