09/09/2026
El 15 de septiembre de 1993, uno de los mejores docentes que nos ha dado la profesión más bonita del mundo pisaba las aulas por vez primera en el colegio de Cardenete (Cuenca).
Casi 20 años después, tras regalar sabiduría y amor, además, en el IES Fernando Zóbel de Cuenca, en el CEIP Santa Ana de Cuenca, en el CEIP Duque de Riánsares de Tarancón, en el CEIP Hermanos Amorós Fernández de Las Mesas, en el CEIP Virgen de Manjavacas de Mota del Cuervo, en el CRA Retama de Fuente de Pedro Naharro, en el CEIP José Montalvo de Horcajo de Santiago, en el CRA Sierra Jarameña de Villamayor de Santiago, en el CRA Segóbriga de Saelices y en el CRA Ribera del Júcar de Valverde del Júcar, tuvimos la gigante suerte y el inmenso honor de que recalase, como MAESTRO ESPECIALISTA EN AUDICIÓN Y LENGUAJE en el CEIP La Isabela de Sacedón, donde desde el 1 de septiembre de 2012 ha influido sobremanera en la rehabilitación, desarrollo y educación de muchas de nuestras generaciones.
Hoy, QUERIDO MAESTRO, nuestro colegio entero se detiene y se pone en pie para mirarte, para nombrarte y para agradecerte el inmenso ejemplo de AMOR que nos has legado. Porque tú no has sido solo un docente: has sido la clase de MAESTRO que marca la vida de quienes hemos coincidido contigo, la clase de persona que convierte un aula en un hogar y los libros en un corazón que late para toda la vida.
Durante los últimos 15 años, a pesar de esta última época en la que has estado malito, has sido refugio, guía y luz para cientos y cientos y cientos de nuestros niños y niñas, especialmente para aquellos que más necesitaban una mano amable y un alma gigante. Y tú les diste ambas. Les enseñaste a pronunciar, a mejorar su habla, a cómo expresarse, a poder leer con fluidez y escribir con coherencia; pero, sobre todo, a creer. Les enseñaste a resolver problemas, pero, por encima de eso, a levantar su ánimo los días más grises. Les enseñaste a pensar, pero más aún a sentirse acompañados. Y es que tu forma de enseñar siempre fue única porque lo hacías desde tu inmenso corazón hacia las emociones de los niñ@s más vulnerables. Y luego, como cargo directivo, siempre has luchado por este colegio y por nuestra localidad con todas tus fuerzas y la mejor dedicación.
Tu presencia en el cole para toda la Comunidad Educativa a lo largo de todos estos años ha sido la luz más deslumbrante, tu comportamiento, siempre intachable; tu profesionalidad, inmejorable, y tú, para todos nosotros y para siempre, una persona inolvidable.
Estos últimos cursos, aunque la salud te obligó a estar lejos de donde más feliz has sido, nunca estuviste ausente. NUNCA. Cada pasillo, cada aula, cada despacho, cada reunión y cada conversación entre compañeros llevaba tu nombre. Además, las familias te recordaban a diario con inmenso cariño y los alumnos preguntaban continuamente por ti. Porque la Comunidad Educativa entera te mantuvo presente, como se mantiene presente aquello que es auténticamente ESENCIAL.
Hoy te jubilas, sí. Muy merecido. Pero no te vas. Porque un MAESTRO como tú no se marcha NUNCA. Te quedas en cada niño al que le devolviste la confianza y la sonrisa, en cada familia a la que le diste tranquilidad, en cada compañero al que has inspirado cada segundo de cada minuto y en cada gesto de bondad que has sembrado entre nosotros sin pedir nada a cambio.
Querido Jose Luis, Patrón, MAESTRO DE LAS GOLOSINAS, ahora te toca recibir lo que siempre diste: ánimo, fuerza, cariño y toda nuestra admiración. Así que, a partir de hoy, te toca descansar, pero también sentir el abrazo inmenso de un colegio que TE QUIERE como más es imposible, que te respeta y que te agradece de manera infinita cada día entregado, cada palabra tranquilizadora y cada mirada que decía: “tú puedes”.
Gracias por todo y por tantísimo, Jose Luis. GRACIAS por ser lo que has sido y cómo has sido con todos nosotros y por cómo eres para el mundo entero.
Tu legado no se jubila, pues tu huella jamás será borrada de este, TU COLEGIO, en el que tu nombre se queda, ETERNAMENTE, a nuestro lado.
SIEMPRE CON NOSOTROS. SIEMPRE NUESTRO.
¡Y muchísimas FELICIDADES, jovenzuelo!
Te queremos hasta la luna... y volver, Jose Luis Serrano Pliego.❤️