29/07/2026
"Buenos días, carísimo hermano", era nuestra respuesta a un "buenos días, carísimo/a hermano/a". Era su eterno saludo, las hermosas palabras mezcla entre castellano y cultismo del latín con el que inaugurábamos la jornada en el cole.
Este amable deseo al comenzar el día tan sólo podía provenir de una persona; una persona con un corazón muy grande y muy lasaliano, el hermano Pepe López.
Sus pasos rápidos por el cole, recorriendo pasillos y aulas, lo delataban.
Profesor experimentado y del que, los que tuvimos la suerte de compartir aula con él, pudimos beber y aprender a partir de su ejemplo. Persona culta e inteligente y compañero excepcional. Amigo en los buenos y no tan buenos momentos. Hermano entregado sin condiciones a la misión, para el que nunca el no fue una respuesta a cualquier servicio que se le propusiera. Alegre, risueño, bromista, las dificultades lo eran menos cuando se compartían con él.
En La Salle, el hermano Pepe lo fue todo y todo lo fue a lo grande, a lo muy grande. Hermano, director de centro, director de Comunidad y, cómo olvidar su última etapa como director de la Casa Provincial. Hay personas que no lo pueden remediar, son el alma de los lugares donde están, de los lugares y las misiones en los que se entregan sin medida y para las que son imposibles las medias tintas. Y el hermano Pepe lo ha sido. Ha sido el alma de todo y de todos. Seguro que es muy difícil, por no decir imposible, encontrar a alguien que no se haya sentido arrastrado por el torbellino todo alma que era el hermano Pepe. No puede haber ejemplo de hermano más hermano; de hermano entregado al servicio y a la misión.
Hoy es un día duro, muy duro, pero los que tuvimos la gran suerte de compartir contigo una parte de nuestro camino, nunca te podremos olvidar.
¡Muchas gracias por todo, carísimo hermano!
Descanse en paz 🙏
La Salle Arlep