18/08/2026
La biblioteca de Fuente Álamo
El pasado mes de julio se publicó en Journal of Mediterranean Archaeology, revista británica de referencia en el ámbito de la arqueología, un estudio realizado por los investigadores de la UGR Antonio López García, Javier Martínez-Jiménez y Eduardo Cerrato Casado, que forma parte del proyecto Exploratio Territorii Antiquae Ecclesiae Cordubensis. La finalidad de dicho estudio era identificar la función de la habitación 10 de la villa romana de Fuente Álamo, en Puente Genil (Córdoba).
Para ello, se han servido de una metodología conocida como gramática de formas, que consiste en analizar la morfología arquitectónica del edificio y, mediante un estudio comparado, establecer la función del mismo.
A pesar de que en la publicación se diga que esta habitación había sido identificada hasta la fecha como un mitreo, lo cierto es que esta es una verdad a medias, pues cuando esta estructura fue excavada en 1985 no se le dio una funcionalidad clara. Es cierto que a principios de los años 2000, con el inicio de las obras de puesta en valor del yacimiento y la ampliación de la excavación, Luis Alberto López Palomo, arqueólogo que había sacado a la luz los primeros restos de Fuente Álamo y que por entonces dirigía dichos trabajos, intentó dar respuesta a la singularidad de esta habitación, sugiriendo que podría tratarse de un mitreo. Se basaba para ello en la particular disposición tripartita de sus pavimentos, la profusión de hornacinas y una gran exedra central. Pero esta hipótesis nunca fue publicada científicamente.
Pero no todos estaban de acuerdo con esta interpretación. También en la primera década del siglo XXI, Pepe Montesinos, restaurador del yacimiento y fundador de nuestra asociación, propuso otra explicación para las características hornacinas de la habitación 10. Pepe argumentó que se trataba de un tablinum, el despacho y la biblioteca o archivo privado del señor de la villa. Llegó a esta conclusión usando la misma metodología que el estudio actual. Desgraciadamente, esta hipótesis nunca fue publicada ni respaldada por ninguna institución académica, pero sí fue la base sobre la que se hizo la reconstrucción virtual para la musealización del centro de visitantes de Fuente Álamo. Ésta se ejecutó entre 2013 y 2014, y en su realización también participó Juan Alberto Aguilar (Juan Agui), otro de los miembros de nuestra asociación. En esta reconstrucción (que se adjunta arriba) se puede ver cómo las hornacinas de sección cuadrada son interpretadas como armarios para el almacenamiento de volúmenes y documentos de cuentas, como cabría esperar de una biblioteca.
Desde Ibidem nos complace que, con el tiempo, la hipótesis que lanzó Pepe Montesinos haya sido respaldada por un estudio científico.
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https://arquitecturaperdida.blogspot.com/2011/05/mitraicos-en-la-betica.html