26/06/2026
Llevas años oyendo que el control motor es “ejecutar un patrón”. La neurociencia dice otra cosa: moverse es decidir.
Cada vez que alguien se mueve, su sistema nervioso resuelve un problema de decisión bajo incertidumbre. Combina tres cosas: lo que ya espera del mundo (previo), la información sensorial que entra siempre con ruido (evidencia), y lo que cuesta y gana cada resultado posible (coste). De ahí sale un plan de movimiento. No una orden: una apuesta.
Y lo hace en bucle: lee el estado, decide el plan, interpreta el error para el siguiente intento. Leer → decidir → aprender.
Esto cambia cómo intervienes. Si el movimiento es una decisión, tu trabajo no es imponer una tarea: es leer en qué estado decide el sistema antes de elegirla. La tarea es la consecuencia de la lectura, no el punto de partida.
El marco viene de Wolpert & Landy (Current Opinion in Neurobiology, 2012), descrito en tareas de laboratorio. La extensión a la clínica del dolor y la readaptación es nuestra lectura sobre ese cimiento.
Guarda esto si entrenas o tratas a personas. El método completo, en el enlace de la bio.