30/08/2026
Todas las pérdidas de personas cercanas y queridas son dolorosas, pero, hay casos, en los que, especialmente ese dolor es quizás más intenso.
Hoy, se nos ha marchado nuestra querida Conchita, a la que consideramos una madre de la cofradía, uno de los pilares fundamentales, la dueña de la casa de la Cofradía, la base donde se han hecho celebraciones, cocinas de barras, Viernes Santo de bocadillos, y como no, la sede del taller de bordado.
Conchita ha sido más que una persona, un alma, un aliciente que siempre animaba, que siempre mediaba, que siempre tenía una sonrisa o un chascarrillo para dar ánimos y seguir adelante.
Hasta el día de su partida ha sido justo al acabar el Triduo de su Virgen de la Soledad a la que cogió cuando nada tenía y ha sido parte de todo su proceso de evolución, ha terminado los actos de la Virgen y ha querido llevársela con Ella.
No te decimos Adiós, Conchita, es un hasta pronto, tu recuerdo, alegre, positivo y vital, siempre nos acompañará, aunque no te veamos físicamente cada Viernes Santo y Feria Real en la esquina del cine, te estaremos llevando en cada paso que demos o en cada proyecto que nos embarquemos.
Goza ya de la presencia del Señor y de la Virgen, y junto a tu querido Luis, vivirás la Feria desde el balcon privilegiado de la Gloria, que seguro te tienen un lugar maravilloso donde contemplar todo. Ni más ni menos que el que te mereces.
Gracias, Conchita, por ser nuestra madre, nuestra guía y nuestra fortaleza, siempre te recordaremos. Siempre te queremos.
Descansa en Paz y brille para ti la luz perpetua.