28/05/2026
🎨 Entre colores, líneas y pequeñas manos curiosas, el aula se convierte en un espacio de descubrimiento y libertad.
Cada garabato refleja la imaginación, la creatividad y la forma única en la que los niños comienzan a entender el mundo.
En esta etapa, no solo dibujan: experimentan, sienten, comparten y se expresan.
Los trazos llenan el papel mientras las risas, la curiosidad y la ilusión llenan cada rincón del aula.
Poco a poco, a través del juego y el arte, desarrollan su motricidad, su autonomía y su capacidad para comunicarse.
Porque en nuestros centros, los pequeños detalles son grandes aprendizajes, y cada garabato es el inicio de una gran historia.
✨Publicación de Inma Barragán.
Tutora de nuestro centro Luna Lope de Vega