03/11/2025
Muchas veces escuchamos: “no quiero repetir lo que viví en mi infancia”. Y en ese intento, sin darnos cuenta, pasamos de un extremo a otro de la misma polaridad.
Por ejemplo,
👉 Si crecí con control, me voy a la permisividad total.
👉 Si sufrí crítica constante, me muevo hacia la indiferencia.
👉 Si sentí falta de autonomía, termino en la sobreprotección.
El resultado es el mismo: seguimos atrapados en la dinámica, solo que desde la otra cara de la moneda.
Imagina una cuerda tirante desde los dos lados. Si solo sueltas uno, la tensión sigue ahí. Para liberar de verdad, hay que buscar el punto medio, el equilibrio.
Sanar patrones no es “hacer lo contrario”, sino aprender a soltar con conciencia para no repetir, ni desde un lado ni desde el otro.