21/06/2022
Una de las cosas que nunca aprendes ni durante la carrera, ni a lo largo de este trabajo, es a despedirte. Nos enseñan cómo recibir a los niños en sus primeros días, juegos de presentación, cómo ganarnos su confianza…pero nunca nadie nos enseña a decir adiós.
Permitidme que esta vez no utilice esta página a nivel de centro, si no de forma personal, porque a veces sale un pequeño nudito en la garganta que no nos dejar expresarnos con palabras.
Todavía recuerdo aquella tarde, donde hace ya casi dos años, estaba esperando a que me adjudicasen un destino. De repente leí: Navalvillar de Ibor y pensé…¿eso dónde está? Pero sin haber oído ese nombre antes, llegué aquí con una maleta llena de ilusión y muchos sueños que cumplir. A día de hoy solo puedo dar las gracias porque aún estando algo “lejos” yo siempre me he sentido en casa.
No sé si esto es un hasta pronto o un hasta siempre, pero pase lo que pase me habéis hecho sentir la maestra más afortunada del mundo y no dudéis que os elegiría a vosotros una y mil veces más.
Solo os voy a pedir una cosa: nunca dejéis que se pierda lo que a mí me ha enamorado de ese colegio ¡su esencia! Esa esencia especial que lo convierte en una familia.
Os voy a echar infinito de menos y recordad que pase lo que pase yo siempre estaré ahí.
¡Os quiero muchísimo!❤️
La seño Alicia.