05/11/2025
En algún momento de la vida, el miedo a cometer errores deja de ser una molestia pasajera y se convierte en una sombra siempre presente.
Se trata principalmente del momento en que todo ya ha sido vivido, todo ha sido aprendido... pero también parece que el tiempo para empezar de nuevo se está reduciendo y sigue disminuyendo.
Especialmente a los 55, 60, 65 (y a veces antes) o en cualquier etapa de la vida cuando una persona mira hacia atrás y observa un largo recorrido, piensa que ahora todas las decisiones que tiene que tomar parecen ser más definitivas, más consecuentes.
Y entonces surge esa pregunta no formulada: "¿Y si me equivoco ... otra vez?"
Y sabes que ahora "te queda menos tiempo".
No es miedo al error lo que tanto nos paraliza. Es el miedo a perder nuestra identidad.
En esta coyuntura, el miedo a los errores es menos sobre la naturaleza del fracaso y más sobre el potencial de revelar algo sobre uno mismo acerca del fracaso.
Muchas personas "pierden su identidad" una vez pierden su trabajo o se jubilan.
Y lo que ocurre es que no "ves" ni "recuerdas" lo que una vez hiciste, has perdido el rumbo, no tienes fuerzas; y sientes que ya no tienes segundas oportunidades en el mundo.
El miedo se disfraza de prudencia, análisis, esperando "el momento adecuado".
Y sabes que te queda menos tiempo.
Ahora bien, "lo que hay por debajo de este miedo" es el hecho de autoprotegerse.
Porque: "Si no elijo, no puedo fallar".
Y así acabamos atrapados en una especie de "parálisis elegante", donde no nos damos cuenta de que estamos pensando demasiado... y empezamos a vivir muy poco, justo en este momento en el que el tiempo se está agotando.
Cuando el tiempo presiona.
Como decía antes, tienes 55, 60 o 65 años, y no temes los errores como lo hacías cuando tenías 24.
Ahora piensas que el error nunca se podrá deshacer.
Sin embargo, esa visión es una trampa.
¿Y si fuera una oportunidad para hacer del proyecto de vida algo más?
Porque la sabiduría no significa no cometer errores, significa tener razón en lo que es esencial ahora: en lo que es coherente y verdad para ti en este momento de tu vida.
La solución a esta parálisis está en pasar del control al significado, el remedio para tu miedo a cometer errores no es más control, sino más significado.
Para que conste, no estoy sugiriendo que vayas como un b***o o un "tonto motivado. "
Lo que estoy diciendo es que cuando vives tu vida con propósito, con sentido, los posibles errores que podamos cometer pierden su poder paralizante.
A nadie nos gusta cometer errores, pero si hay algo seguro es que los errores son parte del proceso, cosas que pasan y que nos dan información para ayudarnos a seguir adelante.
Cuando decidimos, no se trata de "acertar más" (aunque también lo es), sino de actuar desde la coherencia interna, decidiendo actuar honestamente, incluso si no estás del todo seguro de lo que eliges.
Nada ni nadie nos puede garantizar con total certeza que lo que elegimos es 100 x 100 lo correcto.
Y sí, nos asusta fallar..., pero también nos asusta no vivir lo mejor posible.
- ¿Qué hago ahora cuando me jubile?
- No tengo propósito vital.
- ¿Quién soy sin mi trabajo?
- Después de 40 años trabajando no sé que hacer.
Son cuestiones que surgen en mi despacho / consulta con las personas que trabajo.
¿Qué voy a hacer ahora?
Puede que tú lo tengas muy claro ... pero ni te imaginas la cantidad de personas que llegado ese momento de la vida no tienen nada claro.
Peeero ... hay que decidir que hacer.
No se trata de tomar decisiones sin miedo; se trata de tomar decisiones significativas en esta etapa de la vida.
El mayor aprendizaje y reto (especialmente para algunas personas) ocurre cuando dejas de esperar la perfección y comienzas a aceptar la verdad.
Ya no tienes todo el control, y por contra, los errores pueden ser "catastróficos".
Cuando entiendes y aceptas que "no cometer errores" se reduce a "vivir en paz con las decisiones tomadas" puedes empezar a a aceptar este nuevo periodo vital.
Y eso ya es una "especie de sabiduría", que además te has ganado por derecho propio.
Si estás en un momento vital donde el miedo a cometer errores te paraliza, piensa en esto:
Los errores solo te asustan cuando tu conexión con lo que realmente importa se ha apagado.
Por eso es importante tener claro el propósito y el sentido de nuestra vida en esta etapa en la que el reloj corre a más velocidad de la cuenta.
Cuando sabemos qué queremos, los errores se convierten solo en otra curva del camino cuando recuperas tu proyecto de vida, con conciencia y no con miedo.
Porque el miedo al error no se vence decidiendo mejor, sino volviendo a elegir desde el sentido.
José Miguel Gil
Coach Profesional Sénior CPS 10.161
Psicólogo Colegiado, AO 10.124