29/09/2026
A veces encontramos niños que sorprenden por su forma de razonar, por su creatividad o por todo lo que saben sobre un tema… pero que, al mismo tiempo, tienen muchas dificultades para concentrarse, leer con fluidez, organizarse o seguir el ritmo del aula.
Y eso puede resultar confuso, tanto para la familia como para el colegio.
En algunos casos, detrás de estas diferencias puede haber un perfil de doble excepcionalidad: altas capacidades que conviven con TDAH, dislexia, TEA u otras dificultades de aprendizaje.
El problema es que una característica puede esconder a la otra. Puede ocurrir que sus capacidades compensen durante un tiempo sus dificultades, o que las dificultades hagan que nadie llegue a ver todo su potencial.
Por eso es importante no quedarse solo con las notas o con lo que “debería ser capaz de hacer”.
Comprender cómo aprende, qué le cuesta y cuáles son sus fortalezas nos ayuda a acompañarle de una forma mucho más ajustada a lo que necesita.