La metodología consiste en que el alumno sea capaz de comprender el funcionamiento del ingles mediante su estructura específica. Las clases se impartirán totalmente en la lengua nativa facilitando así el aprendizaje de ésta a través de la fluidez y de la interacción de los estudiantes en el grupo clase. Anteriormente, lo que se consideraba más importante a la hora de aprender el ingles era la gramática. Se abrumaba al alumno con reglas y estructuras, totalmente opuestas, en este caso a nuestro idioma nativo. Reglas y conceptos que sólo logran aburrir y confundir al alumno. Sin embargo, no es necesario un manejo perfecto de la gramática para comprender un texto, sino más bien poder manejar un conocimiento general de las formas idiomáticas, conexiones y similitudes con nuestra lengua de modo que se pueda aplicar este conocimiento al texto que se desea o se necesita leer. Es necesario comprender y familiarizarse con las "trampas" y los secretos del idioma, y fundamentalmente ser conocedor de la materia en la cual aplicaremos éste conocimiento. Esta nueva tendencia en la enseñanza del ingles sugiere el aprendizaje para la comunicación. Las prácticas deben ser vistas como utilitarias y provechosas. Apunta al no aburrimiento y la idea fundamental consiste en estimular y enfrentar al alumno con sus propias necesidades, y ayudarlo a comprender la importancia de este idioma dentro de ése contexto. Pretende que el idioma se enseñe como la lengua materna: por medio de situaciones reales. Ya no preocupa tanto decirlo todo perfectamente, sino poder decirlo. No es una tarea sencilla, pero puede hacerse ofreciendo alternativas diferentes de la teoría y gramática puras. "El pensamiento humano se desarrolla en conexión con las emociones y los sentimientos, por ello el aprendizaje exige afecto, interés y motivación".