Enciclopedia Judía

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Enciclopedia Judía es un centro de difusión y divulgación de judaísmo universal.

21/10/2025

CLUB DESPIERTA AMERICA. MIAMI, FLORIDA, USA.

BIBLIOTHECA PRIVADA. “Nación de Torenza”. Por: Dr. M. C. Lumbroso. Tacuba, CDMX.

En Este Texto Les Llevaremos En Un Viaje Por El Mundo Secreto de los Libros Apócrifos, En los que las Antiguas Voces Literarias Susurran Secretos Jamás Contados Fuera de las Sociedades Secretas. En Un Viaje de Placer Por El Cairo, Egipto (En 1986), Mi Padre Decidió Romper la Regla Turística, Adentrándose Sin la Ayuda de Un Guía de Turistas En Aquel País. Tras Deambular Por Algunos Lugares, Determinó En Su Corazón Adentrarse En Uno de los Callejones del Cairo, Donde Observo que Algunos Vendedores Ambulantes Vendían Todo Tipo de Valijas Antiguas, Entre Ellas Algunos Libros de Aspecto Muy Antiguos y Raros Con Caracteres Hebraycos, Más Difícil de Entender; Pues Aquel Libro Estaba Escrito Por Un Ágil Escribano En Lengua Aramayca. Fue Así que Tras Observar Un Extraño Libro En Un Deterioro Bastante Visible, Pregunto Al Vendedor Por Su Precio. Este Vendedor, Tras Evaluar El Libro Hojeando Algunas Páginas del Mismo, Decidió Ponerle Un Precio Equivalente A 400 Dólares Americanos. Después de Mucho Regatear, Logro Convencer Al Vendedor, Quien Al Final del Regateo, Logro Obtener Aquel Misterioso Libro En la Cantidad de 250 Dólares. Aquel Libro, Atractivo A la Vista, de Un Tamaño Superior A Un Palmo, Con Aproximadamente 90 Paginas En Total y 7 Paginas En Blanco, Resultó Tras Años de Investigación que Era Un Libro Apócrifo de Poco Más de 500 Años de Antigüedad. Fallecido Mi Padre, de Bendita Memoria En El Año 2020, Mi Madre, Dándome El Beneficio Principal Por Ser El Primogénito de Mi Padre, Me Pidió Recoger El Más Preciado Tesoro de Libros Antiguos que Mi Padre Guardaba Muy Celosamente En Una Vitrina de Cedro, Hecha Especialmente Para Guardar Casi Una Veintena de Libros, Entre Ellos Su Adquisición Más Preciada del Cairo, Egipto, Obtenida En 1986, Cuando Entonces Solo Contaba Yo Con 9 Años de Edad. Mi Padre Fotocopio la Obra y Pago Una Fuerte Suma de Dinero Para Obtener Una Traducción Fiel del Arameo Al Ingles En la Ciudad de Maalula En la Gobernación de Damasco, En Siria Hasta 1999, Una Año Antes de Su Deceso. Tras El Fallecimiento de Mi Padre, Realice Una Traducción Al Español, Descubriendo que Esta Obra Relata la Breve Historia Sobre la Nación de Torenza (ורנזהט).

¿Qué Sorpresa Verdad?

Traducción del Ingles al español: Michael Cahane.

19/09/2025

ENCICLOPEDIA JUDIA 2030.
EL TALIT - MANTO DE ORACIONES.

Un Talit es un chal o manto de oración judío, con flecos especiales llamados tzitzit en sus cuatro esquinas, que representa los mandamientos de la Torá.

Se utiliza para recordar a los judíos sus responsabilidades religiosas y puede llevarse como talit katán (un ponchito interior) o como tallit gadol (un manto más grande) para ocasiones específicas.

Tipos de talit.

Tallit Katán: Es una prenda interior, similar a un poncho, que se usa debajo de la ropa y es visible solo cuando se sacan los tzitzit.
Talit Gadol: Es el manto de oración más grande, usado durante las oraciones, ceremonias especiales y, a veces, como un dosel de matrimonio.

Significado de los tzitzit.

Los tzitzit son flecos especiales que se trenzan y anudan en las cuatro esquinas del talit. Cada hilo de los tzitzit está diseñado para representar los 613 mandamientos (mitzvot) de la Torá, cumpliendo con la tradición de la gematría (valor numérico de las letras hebreas).

Uso y simbolismo.

El tallit es un recordatorio físico de la alianza de Dios y sus mandamientos, como se describe en el versículo de Salmos que dice: "Tú (Dios) cubres de luz como un manto; extiendes los cielos como una alfombra".

La tela misma del talit simboliza la creación, haciendo eco de esa metáfora.

En las sinagogas ortodoxas, es común ver el tallit cubriendo las espaldas de los hombres durante la oración.

Existen variaciones regionales, como los tallit sefardíes y askenazíes, que difieren principalmente en la forma en que se atan los tzitzit.

El talit es un chal o manto judío que se utiliza como objeto de oración en los servicios religiosos y que tiene flecos especiales llamados tzitzit en sus cuatro esquinas. Tiene su origen en un pasaje bíblico y está destinado a recordar al creyente los mandamientos divinos. Generalmente es blanco con rayas negras y se coloca sobre los hombros.

Propósito y significado.

Recordatorio de la Torá: El talit y sus flecos (tzitzit) sirven como un recordatorio para los judíos de los mandamientos de Dios y sus obligaciones. Distinción y santidad: El uso del talit simboliza la espiritualidad y la santidad en la práctica judía.

Protección: En las bodas judías, el talit puede actuar como un techo simbólico sobre los novios, representando protección y fe.

Características principales.

Material: Suele ser de lana, algodón o fibras sintéticas.
Color: Predominantemente blanco con rayas negras a los lados.
Tzitzit: Son flecos entrelazados con un cordón azul que cuelgan de las cuatro esquinas.

Uso y costumbres.

Servicios religiosos: El talit se utiliza durante las oraciones en la sinagoga, especialmente la oración de la mañana, Shajarit.

Hombres y niños: Tradicionalmente, los hombres casados y, en algunas comunidades, los niños después de su bar mitzvá, usan el talit.

En Yom Kipur: Es obligatorio el uso del talit durante todos los servicios del día de expiación. Diferencias comunitarias. Las comunidades sefardíes (orientales) suelen usarlo desde los trece años, mientras que en las comunidades asquenazíes (de Europa central y oriental) su uso puede estar reservado para ocasiones especiales. véase: El Talit y el tzitzit: Su simbolismo y significado bíblico.

19/09/2025

ENCICLOPEDIA JUDÍA 2030.
LOS BENEI ANUSIM - HIJOS DE LOS FORZADOS.

Los Benei Anusim (en hebreo, "hijos de los forzados") son los descendientes de judíos españoles y portugueses que fueron obligados a convertirse al cristianismo durante la Edad Media y la época de la Inquisición, y que, a pesar de la conversión, mantuvieron en secreto sus costumbres y tradiciones judías. Hoy en día, un número creciente de ellos busca reconectarse con sus raíces, y algunos están regresando al pueblo y la fe judíos.

Contexto histórico.

Conversiones forzadas: Tras pogromos como los de 1391 y la aplicación del Edicto de Expulsión de 1492 en España, muchos judíos fueron forzados a convertirse al cristianismo.

Criptojudaismo: Para poder seguir practicando el judaísmo, muchos de estos conversos, llamados "Criptojudíos" o "marranos", mantuvieron sus ritos en secreto dentro de la intimidad de sus hogares.

Península Ibérica: Estas comunidades de Benei Anusim se asentaron en zonas como la "Raya" entre Portugal y España, y la comunidad Xueta de Palma de Mallorca.

Reconexión con el judaísmo.

Identidad y búsqueda: En las últimas décadas, muchas personas Benei Anusim están descubriendo su legado a través de apellidos, objetos o un fuerte sentimiento, y comienzan a investigar sus raíces para reconectar con el judaísmo.

Reconocimiento y regreso: Algunos grupos, como el de la comunidad de Belmonte en Portugal, han sido formalmente restaurados al pueblo judío.

Aumento de interés: Organizaciones como Shavei Israel han documentado un aumento del interés de los Benei Anusim por volver a Israel y al pueblo judío en toda Europa, América del Sur y partes de Estados Unidos.

19/09/2025

ENCICLOPEDIA JUDÍA 2030.
DIEZ CARACTERISTICAS DE LA FAMILIA JUDÍA.

La familia judía se caracteriza por su fuerte énfasis en la tradición y la comunidad, transmitiendo la identidad religiosa a través de la observancia del Shabat, la aplicación de las leyes dietéticas kosher y la presencia de objetos religiosos en el hogar, como la mezuzá y la kinorá. Las familias se centran en la celebración de la vida y la festividad, y se ven como un pilar para la preservación de la cultura judía, que es transmitida por vía materna.

1. Transmisión de la identidad judía: La identidad judía se transmite principalmente por línea materna, lo que significa que si una madre es judía, el hijo también lo es.

2. Centralidad del hogar y la comunidad: El hogar es un centro de vida espiritual y un espacio para la celebración, complementado por la sinagoga, lo que crea una conexión comunitaria y familiar.

3. Observancia del Shabat: El sábado (Shabat) es un día sagrado de descanso y celebración que se vive con rituales especiales en el hogar, como el encendido de velas, y se considera una forma de hacer lo ordinario algo extraordinario.

4. Leyes alimentarias kosher: Las familias siguen las normas de la cashrut (leyes de comida), separando la carne y los lácteos, y utilizando diferentes utensilios y lavabos para ambos tipos de alimentos.

5. Objetos religiosos en el hogar: Los hogares judíos suelen tener objetos como la mezuzá en la puerta de entrada, sidurim (libros de rezos), hanuquía (candelabro de Hanukkah), y arte judaico.

6. Celebraciones y creatividad: La familia judía tiene una rica dimensión celebrativa que fomenta la creatividad y la participación activa de todos sus miembros en las festividades.

7. Solidaridad y ayuda mutua: La ética judía inculca un sentido de solidaridad y ayuda mutua, donde los miembros de la comunidad se cuidan entre sí, especialmente en momentos de necesidad.

8. Reverencia y respeto por los mayores: Se inculca un fuerte sentido de respeto mutuo y reverencia hacia los miembros mayores de la familia.

9. Compromiso con el conocimiento y la tradición: Se espera que los hijos aprendan y sigan las tradiciones, costumbres y la lengua de sus antepasados.

10. El significado de la familia como unidad: La familia se concibe como parte de una unidad mayor: el pueblo judío. Las reglas de conducta, que incluyen la honestidad y la ayuda mutua, se aplican tanto a nivel individual como familiar y comunitario.

19/09/2025

ENCICLOPEDIA JUDÍA 2030
LAS COMUNIDADES JUDÍAS DE IRÁN.

Irán alberga la mayor población judía de Oriente Medio, fuera de Israel. En el siglo XX, pasaron de ser una comunidad marginada a prominente, con claras repercusiones en la vida cotidiana.
Lior B. Sternfeld
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19 de diciembre de 2024
La segunda mitad del siglo XX trajo una transformación sin precedentes para los judíos de Irán. En cinco décadas, pasaron de estar en los márgenes de la sociedad iraní a formar parte del núcleo del proyecto de construcción nacional del Mohammad Reza Shah. Después, tras la Revolución de 1979, fueron marginados de otras formas. Este ensayo examina las respuestas judías a las convulsiones en el contexto iraní.

En 1941, el Comité Judío Estadounidense de Distribución Conjunta (JDC) llegó a Irán para ayudar con la llegada de muchos miles de refugiados polacos que habían sido deportados de Polonia a gulags y campos de trabajo en Siberia y Asia Central tras la aplicación del pacto Ribbentrop-Molotov y que, tras la invasión n**i de la Unión Soviética, se les concedió la amnistía (ver Between Iran and Zion: Jewish Histories of Twentieth Century Iran; Poland is not lost while we still live: the making of Polish Iran 1941-1945).

A su llegada, encuestaron a la población judía de Irán y descubrieron que el 10% pertenecía a las élites acomodadas del país, el 10% a la clase media urbana y el 80% a las clases bajas, empobrecidas, que vivían en la periferia social y geográfica. Sin embargo, los acontecimientos en Irán que condujeron a la ocupación anglosoviética y a la llegada de los refugiados polacos incluyeron otra agitación política que remodeló Irán.

Los giros en la dinámica bélica a partir del verano de 1941 hicieron necesario el control aliado sobre el corredor iraní desde el golfo Pérsico hasta el mar Caspio. En agosto de 1941, Reza Shah (padre de Mohammad Reza Pahlavi) se negó a romper la neutralidad de Irán en la Segunda Guerra Mundial y a unirse al esfuerzo bélico contra la Alemania n**i. Esta negativa provocó el ataque anglosoviético que desembocó en la abdicación forzada de Reza Shah, la ocupación de Irán hasta el final de la guerra, el reasentamiento de cientos de miles de refugiados polacos (unos 20.000 de ellos judíos) y el ascenso de Mohammad Reza Pahleví como nuevo sah.

La primera década del gobierno de Mohammad Reza Shah marcó el comienzo de una extraña estructura democrática, muy diferente a la de su padre. Aunque el país estaba bajo ocupación, el sistema político podía funcionar con ciertas limitaciones, pero con mayor libertad que hasta entonces. Partidos que representaban a todas las ideologías políticas, desde la derecha pron**i hasta el Partido Comunista Tudeh a la izquierda, aparecieron por primera vez como actores legítimos. El Partido Tudeh fue el que se posicionó como el defensor de las minorías frente a la xenofobia, el partido de los pobres y las clases trabajadoras. Era el único que permitía a los no musulmanes afiliarse como miembros de pleno derecho. Estos eran algunos de los atractivos que empujaron a muchos judíos urbanos a afiliarse al partido. El hecho de que fuera la voz más clara y fuerte contra el n**ismo también ayudó.

A lo largo de la década de 1940, el partido también se convirtió, posiblemente, en el más popular de Irán. No hay razón para pensar que los judíos tuvieran preferencias distintas a las de la mayoría de los iraníes. Probablemente también ayudó que en 1948 el partido apoyara el plan de partición de Palestina y la creación de Israel (con conexión directa o indirecta con el reconocimiento de la URSS). El mapa político no cambió hasta 1953, tras el golpe de la CIA/MI6 contra el primer ministro elegido democráticamente, Mohammad Mosaddeq. Mohammad Reza Shah desmanteló cualquier rasgo democrático del sistema e introdujo nuevos métodos de gobierno, que incluían un cambio gradual hacia un sistema de partido único, una policía secreta fuerte y poderosa, una intensa censura y un rápido proyecto de modernización económica e industrial denominado la Revolución Blanca.

«A principios de la década de 1970, gran parte de la población judía se trasladó a los barrios de clase alta de Teherán, donde conoció el movimiento de oposición que se estaba gestando»

Irán vivió una transformación radical en ese periodo. Y también la población judía. A principios de la década de 1970 podemos hablar de una población judía muy integrada, sobrerrepresentada en muchos ámbitos, que en su mayoría abandonó los barrios judíos y se trasladó a los barrios de clase alta de Teherán y otras ciudades (unos 60.000 de los 100.000 vivían en Teherán). En 1977, el 80% de ellos eran de clase media y media-alta. No es de extrañar, pues, que en ese momento sus reivindicaciones fueran similares a las de sus compatriotas no judíos.

Desde principios de la década de 1970, el movimiento de oposición empezó a gestarse y a articular sus objetivos. Los judíos iraníes que eran miembros activos de la sociedad conocieron el movimiento y pudieron identificarse con muchos de los mensajes que surgían de él. La aspiración de acabar con el régimen autoritario, democratizar el país, desmantelar la SAVAK (Organización de Inteligencia y Seguridad Nacional) e invertir los recursos (que eran muy elevados en la década de 1970 debido a los altos precios del petróleo a nivel mundial) en mejorar las condiciones de vida de las clases más pobres. En 1977 ya era un movimiento revolucionario en toda regla que deseaba establecer una República Iraní.

«Con el triunfo de la revolución de 1979, los dirigentes judíos (y la comunidad) soñaron con una mayor participación en la sociedad y la política, mientras el país intentaba encontrar su camino y construirse a sí mismo»

En 1978 se celebraron elecciones al liderazgo de la comunidad judía. La competición estuvo marcada por las diferencias generacionales. Los antiguos dirigentes se identificaban con el sah y atribuían el avance del estatus de la comunidad a la gracia del sah (no era falso, aunque hay más que eso). Eran muy sionistas y apreciaban y apoyaban la relación especial de Irán con Israel. Los nuevos aspirantes eran un grupo de activistas más jóvenes. Llegaron a la mayoría de edad durante el rápido proceso de movilidad ascendente que experimentaron los judíos. Eran licenciados universitarios, asistieron a las mismas reuniones y clubes que sus amigos no judíos, participaron activamente en los círculos clandestinos ilegales de Tudeh y algunos de ellos cumplieron condena en prisión por su activismo político.

A mediados de la década de 1970 fundaron la Asociación de Intelectuales Judíos Iraníes (AJII; Jame’e-ye rawsahnfikeran kalimi Iran), que se alineó con el movimiento nacional de protesta. Su mensaje resonó entre muchos de los más jóvenes, y si intentamos pensar en una respuesta judía a la agitación política, éste puede ser un ejemplo útil.

La AJII ganó las elecciones y, de hecho, eso sugiere que la comunidad judía eligió un liderazgo revolucionario mientras el sah seguía en el poder. Esto no quiere decir que la comunidad estuviera totalmente unida. Muchos consideraban que el sah era el líder legítimo, algunos incluso podían llamarlo amigo. Pero la parte que al menos simpatizaba con la revolución no era desdeñable.

Esto dio lugar a algunas de las historias más fantásticas de los acontecimientos revolucionarios, como la del hospital judío que sirvió de refugio a los manifestantes heridos, cuando ningún hospital podía hacerlo. A los demás hospitales se les ordenó que entregaran a la SAVAK a los manifestantes heridos, pero el hospital judío, por su estatus y sus protecciones (que irónicamente fueron concedidas por el sah), pudo resguardarlos, aunque a costa de un asedio de 72 horas de la SAVAK y el ejército (para más información léase Between Iran and Zion, capítulo 4; “The Revolution’s Forgotten Sons and Daughters”).

Debo señalar aquí también que parte del personal y de los empleados del hospital no apoyaban la revolución, pero estaban de acuerdo con esta operación. Para ellos fue un acto de buena ciudadanía hacia sus compatriotas y el cumplimiento del mandamiento bíblico judío de “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Iraníes y judíos. Otras historias de la época muestran cómo los líderes judíos ayudaron a los judíos a unirse a las protestas como judíos. Llevaban carteles y pancartas que los identificaban como judíos en apoyo de la revolución (prácticas similares se daban entre los armenios).

La Revolución de 1979
Con el triunfo de la revolución, el derrocamiento del sah en enero de 1979, y el regreso de Jomeini de su exilio en París en febrero de 1979, los dirigentes judíos (y la comunidad) intentaron ajustarse y adaptarse. Participaron en el comité de redacción de la Constitución, debatieron sobre las ventajas (o la falta de ellas) del escaño reservado en el Parlamento, soñaron con una mayor participación en la sociedad y la política, y todo ello mientras el país intentaba encontrar su camino y construirse a sí mismo tras la revolución. Los primeros 18 meses pueden describirse como caos revolucionario.

Muchos iraníes de clase media y media-alta emigraron de Irán. Algunos regresaron e intentaron averiguar la dirección que podría tomar la revolución. Algunos retiraron sus bienes. Los judíos iraníes de esa clase social hicieron lo mismo. En el verano de 1980, con el comienzo de la guerra Irán-Irak, la revolución dio un duro giro y el país empezó a transformarse de forma imprevista.

El ataque iraquí y el comienzo de lo que se denominaría la “Defensa Sagrada” o la “Guerra Impuesta” permitió al ala fundamentalista y a los halcones de la revolución implantar el tipo de régimen que el caos revolucionario les impedía. La guerra exigía que todo el mundo apoyara al gobierno que estaba siendo atacado desde el exterior; no apoyarlo, independientemente de las disputas y diferencias ideológicas, se consideraba antipatriótico y traidor. Este fue el comienzo de la revolución cultural, la detención masiva de disidentes políticos, el velo obligatorio para las mujeres y mucho más. Durante la década siguiente, la mayoría de la población judía abandonaría Irán, sobre todo hacia el sur de California (donde se trasladarían la mayoría de los iraníes de clase media), Nueva York, Israel y Europa.

La guerra terminó en 1988. Jomeini murió en 1989. Irán tuvo que construirse de nuevo sin su liderazgo y en una situación económica calamitosa. A mediados de la década de 1990, el movimiento reformista cobró impulso en Irán y la comunidad judía, que en ese momento era mucho más pequeña, tuvo la oportunidad de reevaluar su posición. El movimiento reformista acogió de muchas maneras a la comunidad judía y a las demás minorías como parte de una sociedad más tolerante y diversa (no incluyo aquí a los seguidores de la fe bahai, que tuvieron una experiencia profundamente diferente a la de las minorías reconocidas).

En 1999, 13 judíos de Shiraz fueron detenidos por cargos de espionaje. Se trata de una historia diferente, pero la mayoría de los cargos fueron retirados y fue algo que no cambió la situación de la comunidad judía de forma significativa.

Los judíos iraníes en el siglo XXI
En el siglo XXI hubo otros dos momentos de agitación dignos de mención. Uno fue en 2009, tras las elecciones presidenciales. Al día siguiente de los comicios, se inició una protesta masiva cuando se extendió la idea de que las elecciones habían sido robadas. El líder del Movimiento Verde, que formaba parte del movimiento reformista, era favorito frente al ultraconservador presidente en ejercicio, Mahmud Ahmadineyad.

Todos los pronósticos apuntaban a su inminente victoria, pero esa noche, el Ministerio del Interior hizo públicos los resultados, que mostraban que el presidente Ahmadineyad había ganado por goleada. La protesta se produjo sobre todo en las ciudades, los iraníes salieron a la calle con pancartas de “¿Dónde está mi voto?” y, por primera vez desde 1979, “Muerte al dictador”. Si tuviéramos que caracterizar a los manifestantes, en su mayoría eran jóvenes, urbanos, educados, de clase media o superior.

La población judía que había en Irán en 2009 seguía marcando la mayoría de esas casillas. La mayoría vivía en Teherán, la mayoría seguía siendo de clase media o media-alta, pero esta vez los que salieron a la calle no lo hicieron bajo ninguna bandera judía. Lo hicieron como iraníes que luchaban para que su voto contara.

Un avance rápido hasta la masiva protesta de Mahsa Amini. En septiembre de 2022, una mujer de 22 años, Mahsa Amini, murió mientras estaba detenida por no llevar el hiyab. Las redes sociales ayudaron a difundir la noticia y se inició el movimiento de protesta más importante del siglo XXI en Irán. Esta vez los manifestantes no eran solo de clase media urbana, sino que lo vimos en provincias más remotas, con mujeres, minorías, pobres y ricos.

Al principio de esta oleada, la comunidad judía tuvo que responder por varias razones. La proximidad de las grandes festividades obligó a los dirigentes a tomar decisiones sobre la asistencia a las sinagogas. Por primera vez, según mis conocimientos, los dirigentes decidieron que las sinagogas permanecieran cerradas durante esas fechas señaladas y pidieron a la comunidad que se quedara en casa por cuestiones de seguridad. Hubo declaraciones de apoyo al gobierno emitidas por la clase dirigente judía, pero no parecen declaraciones escritas por voluntad propia y que representen a ningún segmento de la población judía.

Muchos judíos iraníes se unieron a la protesta en Irán en 2022-23, pero debieron tener más cuidado que nunca de no hacerlo como judíos, sino como iraníes que, al igual que en 1979, comparten la preocupación y las quejas de los iraníes no judíos y quieren ver un Irán más democrático y más abierto y tolerante. Dos años después, vemos cierto éxito de este movimiento en una aplicación mucho más laxa de las leyes sobre el hiyab y un mayor debate público sobre algunas libertades y la sensatez de aplicar dichas leyes, pero no existe una amenaza inminente para la estabilidad del régimen.

Ante la situación actual, y las tensiones con Israel, los judíos iraníes de hoy mantienen la discreción como colectivo. Se abstienen de hacer declaraciones públicas en cualquier sentido. Participan en protestas y manifestaciones, pero como individuos, manteniendo la parte judía de su activismo velada.

19/09/2025

ENCICLOPEDIA JUDÍA 2030.
COMUNIDAD ANUSIM DE RECIFE, BRASIL.

Por el Rabino Eliahu Birnbaum

¿En qué lugar del Nuevo Mundo se construyó la primera sinagoga, después del descubrimiento de América?Cuando oímos hablar de Brasil pensamos en el fútbol, el carnaval, las playas y la música, pero olvidamos que fue también la puerta de acceso de judíos al Nuevo Mundo. La primera sinagoga en suelo americano se construyó en la ciudad de Recife, Brasil, en 1636. Los inicios de la población judía en Recife.

Los judíos empezaron a establecerse en Recife a partir de 1500. En esos tiempos la ciudad era la capital del estado de Pernambuco, en la colonia portuguesa de Brasil. Los primeros judíos eran anusim que habían sido enviados allí junto con presos y delincuentes para desarrollar la nueva colonia portuguesa en Recife. Los judíos, que veían en ello una oportunidad económica y una forma de alejarse un poco de la Inquisición, lo aceptaron de buena gana y, ciertamente, en poco tiempo desarrollaron la región y la convirtieron en un centro próspero de cultivo de caña de azúcar. Efectivamente, los judíos lograron desarrollar diversas ramas de la economía en el norte de Brasil, como la exportación de azúcar, el dinero y la Bolsa, y la provisión de esclavos de África, y se convirtieron en una fuerza económica y comercial sumamente importante.Cuando los judíos descubrieron el nuevo continente y sus características, surgieron diferentes interrogantes sobre la vida judía en el Nuevo Mundo. La primera pregunta halájica enviada desde Recife en el siglo XVI al Rabino Shabtai de Salónica se refería a la frase “Danos rocío y lluvia”, porque la temporada de lluvias en Brasil difiere de la europea, y no sabían cómo comportarse: “¿Debemos rezar por lluvia en los meses de Tishrei y Nisan, tal como lo hacen otros judíos en el mundo, o tal vez debamos adecuar nuestras plegarias a las estaciones del año en Brasil?”

A pesar de que los anusim llegados a Brasil trataron durante años de encontrar un lugar apartado para vivir tranquilos como judíos, sólo lograron cambiar el Viejo Mundo por el Nuevo Mundo, pero no modificaron significativamente su situación y sufrimientos. Si bien la Inquisición no habían entrado formalmente a Brasil, en 1580 empezó el “control” sobre lo que se hacía en Brasil, y se enviaron “supervisores” para que examinaran la situación de quienes renegaban del catolicismo. Quienes eran considerados herejes, entre los que había también judíos y anusim, fueron enviados a juicio en Lisboa, Portugal; cuando se los encontraba culpables, eran castigados allí y no regresaban a sus familias.

El florecimiento judío en Recife

En 1630, Holanda conquistó la colonia portuguesa y desde entonces empezó el renacimiento judío en Recife. Otras familias judías llegaron desde Ámsterdam para empezar una vida nueva y muchos anusim decidieron dejar de vivir en dos mundos y volver a adoptar la religión de sus antepasados y el judaísmo. Casi todos los miembros de la comunidad, que llegaba a 4.000 almas, eran judíos de Holanda y anusim de la zona de Recife.

Los judíos empezaron a organizarse y a construir una vida comunitaria similar a la que llevaban en Portugal y Ámsterdam. Construyeron la sinagoga Zur Israel, que con el paso del tiempo fue la primera construida en el Nuevo Mundo en general, y en suelo americano en particular; un Talmud Torá y una academia rabínica llamada Etz Haim.

En aquellos años, la comunidad “Zur Israel” decidió convocar a un rabino, y eligieron al Rabino Ytzhak Abuhab de Fonseca, que llegó a Recife en 1642 y que fue el primer rabino del continente americano.

En los últimos años se han realizado excavaciones arqueológicas en la antigua sinagoga de Recife, que fue refaccionada por la comunidad judía y la familia Safra de Brasil (en el sótano se descubrió también una mikve). Hoy en día, es una fuente de inspiración para los numerosos turistas que quieren conocer “la primera sinagoga”, tal como se la apoda. Asimismo, la comunidad judía local reza los sábados allí.

Es interesante señalar el cambio de nombre de la calle en la que se encuentra la sinagoga. Cuando fue construida, en tiempos de prosperidad judía, ésa era “la calle de los judíos”, pero cuando los portugueses conquistaron la ciudad y la Iglesia regresó a ella, el nombre cambió por el de “la calle del Buen Jesús”, la cual conserva este nombre hasta el presente. Debe ser la única sinagoga del mundo que se encuentra en una calle que lleva el nombre de Jesús…

En 1654, los portugueses reconquistaron la ciudad ocupada por los holandeses, y la libertad de culto a la que los judíos se habían acostumbrado durante los 24 años de dominio holandés desapareció de inmediato. Hay quienes sostienen que el crecimiento de la comunidad judía y la vida judía en Recife en aquellos años hicieron que la Iglesia Católica pidiera al gobierno portugués que “reconquistara la ciudad de Recife para evitar la humillación del funcionamiento de una sinagoga a la vista de la Iglesia”.

Cuando se inició el asedio portugués a Recife, los judíos lucharon codo a codo con los holandeses; cuando la ciudad cayó en manos de Portugal, decidieron abandonarla y volver con los holandeses a Amsterdam.

La dispersión judía desde Recife al Nuevo Mundo

Después de la conquista, se dio a los judíos un plazo de tres meses para abandonar la ciudad. Los judíos que así lo hicieron se dividieron en cuatro rumbos, cada uno de los cuales fue el inicio de una nueva historia judía. Muchos volvieron a Holanda con el Rabino Abuhab; otros se dirigieron a las islas del Caribe (Curaçao, Barbados, Jamaica) en donde crearon nuevas comunidades. Los inmigrantes de Recife construyeron en Curaçao una sinagoga sefardí-portuguesa que era una réplica exacta de la de Amsterdam. Otros se alejaron más, hasta Nueva Amsterdam en América del Norte, que más adelante habría de ser Nueva York, en donde sentaron las bases de la primera comunidad judía.

De Recife a Nueva a Amsterdam (Nueva York)

El primer judío que llegó a “América” con la expedición de Colón fue el traductor Luis de Torres, que se quedó a vivir allí. Pero la primera vez que llegó un grupo de judíos fue en 1654, cuando judíos de Recife llegaron a Nueva Amsterdam, posteriormente Nueva York.

Los 23 judíos llegados de Recife fueron los primeros en llegar a los Estados Unidos de América, que en aquellos tiempos era una colonia holandesa. Con el tiempo fueron llegando a Nueva Amsterdam más judíos, anusim de España, y la comunidad creció y construyó la primera sinagoga en Nueva York, Sheerit Israel.

Hubo otros judíos que no salieron de Brasil, sino que se alejaron de Recife y de su sinagoga, y siguieron viviendo en las aldeas, montañas y zonas apartadas para preservar su judaísmo en secreto.

Las costumbres judías en las aldeas de Brasil
El nordeste de Brasil es conocido como una zona llena de descendientes de anusim. La mayor parte crecieron y viven hasta hoy en día en aldeas pequeñas y alejadas, desconectadas del mundo y a veces de la civilización. Hasta el presente, quien visite estos lugares, podrá encontrar familias y aldeas enteras que cumplen costumbres netamente judías, hecho que indica sin lugar a dudas que son descendientes de judíos.

Algunas de estas costumbre son “extrañas”, porque fueron conservadas por los lugareños al tiempo que practicaban el culto cristiano. Algunas familias conservaron ciertas costumbres sin saber que se trata de costumbres o preceptos judíos.

La costumbre más significativa es la de los matrimonios endogámicos, en especial entre primos y primas. Un refrán conocido por los habitantes de la región señala: “El hijo de padres que son primos será hermoso; el hijo de padres que no son primos será feo”.

Este fenómeno no es solamente una circunstancia histórica, sino una costumbre que se mantiene hasta el presente en esa parte de Brasil. Tony Rabelho Ferreira, un joven abogado de 34 años, está casado con su prima, y sus padres son primos en primer grado. Él sabía que la única posibilidad de casarse y formar una familia era encontrar un buen “acuerdo” dentro de la familia.

También se conservaron las costumbres de encender velas el sábado, barrer la casa de afuera hacia adentro (para no hacer pasar la basura por una puerta con mezuzá) y no comer carne de cerdo; en algunos lugares solían comer ciertas hortalizas en lugar de pan en los días de Pascua.

Las costumbres preservadas en esa región se mezclan con otras cristianas, y reflejan la situación de confusión y “cooperación” entre las religiones, tanto en las creencias como en la forma de vida de los descendientes de anusim. Más de una vez, las familias de descendientes de anusim conservaron costumbres judías sin saber que lo eran, sólo por la voluntad de conservar las tradiciones familiares.

Los descendientes de anusim que viven actualmente en esa zona de Brasil se encuentran en un terrible dilema: no se sienten católicos ni judíos, no pertenecen a la Iglesia pero tampoco forman parte de las comunidades judías; no están aquí ni allí, o un poco acá y otro poco allá… La pregunta más frecuente entre los investigadores es sobre el número de descendientes de anusim en esa parte de Brasil. Según las estimaciones más cautelosas, se trata de millones de personas. Pero a diferencia de España y Portugal, en donde se conservan algunos documentos en los archivos de las iglesias, en Brasil no hay registros, porque hasta el papel era un artículo de lujo en aquella época, y no quedaron registros escritos que brinden testimonio del origen de las familias.

Una visita a Bendito
Una de las vivencias más apasionantes de mi viaje a Recife fue la visita a Bendito Arauxo. Después de un viaje de varias horas por senderos tortuosos entre montañas y colinas, rodeados de vegetación tropical, llegamos a la aldea de Baraxo, a una casa con signos de presencia judía en el siglo XVII en esta región del norte de Brasil. Bendito, un hombre alto, de piel clara y ojos azules, llama la atención en esa zona del mundo en la cual toda la población tiene piel oscura. Pero su historia familiar como descendiente de judíos que llegaron de Portugal vía Holanda, puede explicar el fenómeno.

Bendito decidió vivir una vida “natural” lejos de los lugares poblados y de la civilización. En su casa todavía hay un horno de carbón, y alrededor de ella sembró verduras y árboles frutales para abastecer las necesidades de la familia.

Bendito se siente judío y aprendió solo, sin maestros, a leer hebreo. Empieza el día estudiando la porción semanal de la Torá. Cuando su familia come carne, la salan antes para no ingerir la sangre. La tradición familiar señala que llegaron de Portugal hace varias generaciones. A pesar de que su padre era católico, mantuvieron las costumbres de la familia: no comían animales impuros ni insectos, sólo contraían matrimonios endogámicos y vertían el agua visible en una casa en la que había un mu**to. Después del fallecimiento de su padre, Bendito decidió buscar sus raíces judías. Hoy en día cuida el sábado en su casa, pronuncia el Kidush sobre el vino que prepara por sí mismo y después de celebrar la Havdalá a la salida del sábado, canta Hatikva con gran orgullo con sus dos hijas gemelas.

Cuando le pregunté qué espera, me respondió: “Que se contruya el Tercer Templo antes de mi muerte; y si no se concluye, al menos que empiecen a hacerlo antes de mi muerte”…

La nueva comunidad judía de Recife en el siglo XX
La ciudad moderna de Recife es conocida como “la Venecia de Brasil” por la gran cantidad de ríos y canales que la atraviesan. Se caracteriza pr un clima caluroso de 45ºC y una humedad que llega a 80ºC. Aparentemente, el calor influye sobre la violencia en la ciudad, en la que se registra un promedio diario de diez personas muertas en peleas y asaltos.

La comunidad de Recife hoy en día no es la continuación directa de la del pasado. Tal como sucedió en muchas otras comunidades del mundo, la ubicación geográfica no cambió, pero la composición sociológica es totalmente diferente. La comunidad actual se basa en judíos llegados a principios del siglo XX, entre 1920 y 1930, de Europa del Este: Rumania, Rusia, Ucrania y Polonia, que crearon una comunidad nueva, la que cuenta con unos 1.500 miembros.

La ola de matrimonios mixtos no ha pasado lejos de los judíos de esta hermosa ciudad, y de hecho los castiga severamente. Quienes conocen bien la comunidad, hablan de una asimilación del 90%; los judíos no recuerdan cuándo se celebró la última boda judía en la ciudad.

Cuando me encontré con los dirigentes de la comunidad local, los vi preocupados por el futuro de la misma. El Rabino Abraham Amitai, un rabino ortodoxo enviado por la asociación Shavei Israel (egresado del Instituto Strauss-Amiel) obra maravillas para fortalecer los lazos de jóvenes y adultos con el judaísmo y la identidad judía. Cuando el Rabino Amitai llegó a Brasil, los integrantes de la comunidad se asombraron al descubrir en el aeropuerto a un rabino ortodoxo, pues esperaban a un rabino reformista y liberal que condujera a la comunidad según sus necesidades y su situación espiritual. Los dirigentes le dijeron que haría bien en dejar la comunidad y emprender el regreso. Hoy en día, a dos años de su llegada, la comunidad no está dispuesta a permitirle, ni a él ni a su familia, que la abandone.

La escuela comunitaria fue creada hace unos 90 años, en 1918. Los inmigrantes judíos llegados de Europa vieron la necesidad de crear una escuela judía para preservar a sus hijos e hijas de la asimilación. En el presente estudian en ella 130 alumnos (70 judíos y los demás cristianos). Debido al número escaso, la comunidad debe aceptar niños no judíos para completar las clases y el presupuesto necesario para mantener la escuela. Los dirigentes comunitarios insisten en hacerlo aun al precio de incorporar alumnos no judíos (incluidos católicos), que estudian hebreo y tradición judía, y empiezan el día diciendo las plegarias Modé Aní y Shma Israel con sus compañeros judíos…

El comedor de la escuela fue taref durante 87 años, incluido jametz en Pesaj y carne de cerdo, pero en los tres últimos años el rabino de la comunidad logró, con grandes esfuerzos y con la ayuda del cielo, convetirlo en kasher, y la comunidad se complace y enorgullece de ello.

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