31/08/2026
Las parejas tienen tipos de problemas muy diferentes. Pero hay un tipo de problemas especialmente delicados: los que necesitan mantener o aumentar la atracción, la complicidad, estar a gusto. De nada vale negociar algo de una forma muy justa si, por el camino, perdemos la complicidad, nos callamos lo que pensamos, alimentamos el resentimiento. De nada vale llegar a una solución aparentemente lógica, si no estamos a gusto.
Estamos en una época simplona porque es lo que piden las redes sociales: mensajes cortos. Con esa lógica, el consejo más común en pareja es que le dejes claros tus deseos, necesidades y límites para poder negociar. Y si no lo acepta, sal de esa relación. Es la recomendación más común hoy día: la mejor manera de no tener problemas de pareja... es no tener pareja. Algo tan lógico como solucionar los problemas de rodilla amputándote las piernas.
Frente a eso, la larga formación (y el rápido trabajo en consulta con la llamada "terapia breve") que se recibe en sexología* nos forma en ese delicado arte de solucionar los problemas pero al mismo tiempo mantener o aumentar esa complicidad es en lo que está especializada la sexología. En mi caso siempre colaboro con profesionales de psicología, medicina, salud mental... pero siempre partiendo de esa perspectiva tan amplia que da la sexología y que consigue algo único: alienar todas las dimensiones de la sexualidad humana al trabajar en consulta. La identidad, las vivencias, la orientación, las fantasías, las experiencias pasadas, las expectativas futuras propias y ajenas, junto con el resto de nuestras relaciones.
(por lo menos la que yo estudié y enseño en el master de univ Alcalá de Henares-incisex, la que llamo sexología general, la que abarca absolutamente todas las dimensiones de la sexualidad humana, incorporando todas las perspectivas. En el artículo lo explico)
PREJUICIOSAclaro, para empezar, varios malentendidos comunes: Hace mucho tiempo se pensaba que sólo hacía falta "ir al psicólogo si estabas mal de la ca