09/06/2026
Iqbal Masih fue vendido a una fábrica de alfombras a los 4 años, trabajando en condiciones de esclavitud durante doce horas diarias. A los 10 años logró escapar y, gracias a una organización social, pudo pisar un aula y aprender a leer por primera vez en su vida.
En lugar de quedarse al margen, decidió dedicar cada minuto libre a dar charlas en colegios, institutos y conferencias internacionales. Se convirtió en un referente mundial en la lucha contra la explotación laboral infantil, logrando que se cerraran decenas de fábricas clandestinas y demostrando que un estudiante puede plantarle cara a las mayores injusticias del mundo.
No hace falta esperar para actuar. La historia también la escribe gente como tú.