17/03/2026
En las actividades extraescolares los niños aprenden a trabajar en equipo, respetar normas comunes y gestionar conflictos.
Compartir experiencias en un entorno diferente al aula amplía su capacidad de adaptación y mejora sus habilidades comunicativas.
La convivencia no se enseña solo con teoría: se aprende practicándola.
Por eso el ocio educativo es una herramienta clave en el desarrollo social.