25/09/2026
Terminas un bloque de 50 preguntas o un simulacro de 4 horas, coges la plantilla de respuestas, cuentas tus aciertos, calculas tus netas y cierras el cuadernillo... 🛑❌
Si haces esto, has desperdiciado el 80% de la utilidad del test.
Saber que en la pregunta 42 la correcta era la C no sirve de nada si dentro de tres semanas el tribunal te cambia el enunciado y vuelves a marcar la B. Mirar la plantilla solo alimenta la curiosidad; corregir de verdad es hacer autopsia del fallo:
Cuando falles una pregunta, clasifícala siempre en una de estas 3 categorías:
🔹 1. Fallo por desconocimiento teórico:
No te sonaba el concepto o no recordabas el dato.
→ Acción: Ve al temario, haz una ficha rápida de 2 líneas y agrégala a tu libreta de repasos espaciados.
🔹 2. Fallo por trampa de lectura:
Te sabías el tema, pero no leíste el "EXCEPTO", el "INICIALMENTE" o confundiste una unidad de medida.
→ Acción: Subraya en rojo la palabra trampa. Entrenar el ojo para el descarte es lo que evita regalar netas.
🔹 3. Fallo por duda entre dos (el más valioso):
Descartaste dos opciones con facilidad, pero arriesgaste y elegiste el distractor.
→ Acción: Pregúntate qué matiz exacto hacía que la opción incorrecta pareciera atractiva. Ahí está la mente del tribunal.
💡 Criterio Nicnoc: Una pregunta acertada confirma lo que ya sabes; una pregunta fallada y bien analizada es una pregunta que jamás volverás a fallar el día de la plaza. Dedícale a la corrección al menos la mitad del tiempo que le dedicaste a responder.
Guarda este post 💾 para recordarlo en tu sesión de test de hoy.
Y tú, ¿cuánto tiempo le dedicas a la corrección de tus test? ¿Llevas libreta de errores o solo cuentas las netas? ¡Te leemos en comentarios! 👇