31/12/2019
El 2019 nos deja y la escuela, pues cierra su actividad continua por un tiempo, sin saber cuánto largo será.
Seguiremos haciendo clases para grupos, empresas, celebraciones, cumpleaños y otros eventos pero ya no tendremos puestas fechas en el calendario.
Este 2019 ha sido un año muy importante para la escuela, muchas cosas han pasado y que dejan huella.
Antes de este resumen por si no llegas al final de este, te doy las gracias por estar aquí con nosotros. En las redes ya has visto que no hemos sido muy activos pero, os seguiré contando cosas, recetas y mi nuevo proyecto.
Ahora voy como en las televisiones haciendo el recopilatorio el último día del año, jeje!
Casi 10 años de clases o incluso algo más, ya no lo recuerdo pero a la gente que ha pasado por mi local y por mi casa, si que os recuerdo.
Sé que no hemos sido una escuela sin más y me emociono solo con pensarlo, así que imaginar que está ocurriendo ya mientas os estoy escribiendo.
Me voy a remontar a los inicios en esos en los que lo que cobraba no sé si cubría los gastos, en tiempos os lo aseguro que no, creo que no llegaba ni a 100€ las cuatro clases.
Fueron tiempos en los que las clases estaban compuestas por mujeres.
Conversaciones de todo tipo y tema sexual tocaba queriendo o sin querer, mezcla de edades y de experiencias. Eran en mi casa y rulaban necesidades como las que puedes tener en tu casa, una compresa como unas zapatillas para quitarse los tacones después de venir de currar.
Maravillosas clases con Begoña Álvarez Caro y Marianna Bogliaccini, lo que me reí con ellas, eran clases para salirse del tiesto.
Cuando abrí el local, pues amigos tengo desde entonces.
Invitaciones a compartir con ellos fines de semana en casas rurales, rafting (cagada de miedo), boda de Alberto Antolín y Almudena, tienen a su hija Alba.
Alumnas que daban de mamar a su bebé mientras hacían la preparación de los ingredientes. Con la mujer y madre, yo me quito el sombrero desde hace mucho tiempo. Mujeres increíbles, las que he conocido.
Gente muy mayor que ya no está entre nosotros y no tan mayores.
Un niño de 8 años cáncer que le invitaron a una clase y no duró ni un mes después de la clase.
Otros bastantes jóvenes que también vinieron enfermos y ya no quise preguntar...
Más los que no sé nada de ell@s lógicamente los que no han vuelto, pues a saber, la vida da muchas vueltas, lo sabemos y a mí me da un poquito d e miedo preguntar la verdad.
De la hornada del local sigue habiendo grandes amigas.
Marta Silva, con ella sigo yendo de descubrimientos gastronómicos por Madrid, pero comenzamos la ruta en Barcelona hace unos años.
Rosa Antuña y su marido Fonso, pues ellos colaborando en todo, se venían con nosotros a dar de comer a los sin techo en el Matadero con Acción Humanitatis.
Fueron varias veces las que fuimos a dar de comer al Matadero.
Currazo, os lo puedo asegurar!
Mucha gente necesitada en la calle con unos cerebros que nos dan mil vueltas a algunos, me incluyo.
Toda una experiencia aunque dura, muy confortante.
Y acompañados de estos alumnos/amigos... sin olvidarme de Antonio Baeza y María Solano, que han sido papás hace un mes.
Sonia García Pérez y Eva Herrera, que se llevó a su hijo.
Lo mejor, tener a tanta gente magnifica que me ha ayudado en todos los embolados que me he metido.
Ha habido muchas personas súper importantes, que no se moleste nadie por favor!
Mención a mi grupo más divertido: Enrique, Luismi, Manu y Judith.
Reírse era poco, te podías mear de la risa, os lo prometo.
Im-presionante, vaya panda, con ellos hemos seguido de cenas y otros menesteres.
Este año si que ha sido creo el más importante para mí.
La muerte de Judith me tocó bastante, aunque ya sabía que hacía tiempo estaba mal y que habíamos tenido la última cena en su casa con este grupo de cachondos, cuando me llamó su marido Antoine mientras estaba en un curro de publi, fue imposible no romperme a llorar. Amiga con lo que no me dio tiempo a compartir mucho más, demasiadas obligaciones, esto me hizo reflexionar. Tantos consejos a ella para salir del compromiso profesional que le estaba ahogando que yo, tenía que ponerme las pilas con mis proyectos, por ello lo de parar un poco con la escuela.
Hay hacer más que dar consejos...
Este diciembre tuve la sorpresa de que Rafael y Lorena que vinieron a una clase de Chocolates hace 9 años y estaban embarazados, me trajeran a su hija Bárbara, fruto que estaba ya en mis clases sin saberlo.
Cuando a Bárbara le decía que ella ya había estado allí, ella me decía que no, por más que le decíamos que estaba en la tripita de su mamá...
Os dejo fotos de esta última clase con la familia Coello.
A todos os deseo un maravilloso 2020!
Nos seguiremos viendo por aquí.
Besos,