18/08/2015
Pensamiento, mente y entendimiento. Tres partes de un mismo proceso, pero cada una con su propia diferencia.
El pensamiento tiene lugar a nivel del ego y será desarrollado con el fin de protegerle; se mueve siempre dentro de la dualidad diferenciando muy bien entre lo que le promete bienestar o malestar. Aquí el ego es el centro y todo lo demás tiene sentido conforme a sus ilusiones, anhelos y amenazas.
La mente tiene aquí el sentido de Gran Mente o conciencia universal que todo lo incluye en reciprocidad. Esta visión global acoge todo y sin distinción, sea víctima o verdugo, santo o demonio y es capaz de ver la pureza esencial de cada ser más allá de sus actos.
El entendimiento o discernimiento, es el producto inevitable de la Mente en el individuo y va más allá del nivel del pensamiento egótico, se distingue por dar una perspectiva en la cual podemos comprender a los demás y comprendernos a nosotros mismos en reciprocidad, esto es; en una visión global del espectro yo+ellos en la cual podemos alcanzar la perspectiva de ellos respecto a nosotros y nuestra respecto a ellos en un mismo instante, superando así toda dualidad y conflicto.