18/03/2026
Muchos se preguntarán por qué demoré tanto en hacer un maratón, especialmente ahora que está tan de moda y parece que ya nadie se toma las cosas con verdadera seriedad y compromiso.
En mi caso, para bien o para mal, siempre fui muy exigente. Sabía que el día que asumiera ese reto lo haría con dedicación, aprendizaje y con la intención de dar lo mejor de mí… y no sufrir. Quería disfrutar, y así fue.
Puedo decir, con alegría, que no tengo ni p**a idea de qué es el FAMOSO MURO 🤣
Claro, eso implicó días y días de entrenamiento durante 8 meses, muchas veces bajo el frío y la lluvia de Madrid, superando además dos problemas de salud que surgieron en el camino y que aún hoy sigo mejorando.
¿Y qué quiero decir con todo esto? Que mucho de lo que deseamos cuesta. Cuesta tiempo, esfuerzo y años de preparación. Y que, en realidad, lo más bonito es el camino recorrido; la medalla no es más que el resultado de todo lo anterior.
Vale la pena ser exigente. Vale la pena comprometerse. Vale la pena no apurarse.
En fin, en mi caso habrá mucho más, pero siempre con conciencia, porque para mí correr no es una carrera… es algo que quiero hacer toda la vida. 💪😎