09/06/2026
Con la crianza respetuosa “mal entendida” nos ha pasado algo curioso: intentando huir del “porque lo digo yo y punto”, hemos caído en el otro extremo, familias donde todo se habla, todo se negocia, todo se pregunta... a niños y niñas de 2 años, o de 5.
Y suena muy democrático, muy horizontal, muy “respetuoso”… pero en la práctica la realildad es que la mayoría de las decisiones forman parte de nuestra responsabilidad adulta. Porque somos los adultos a cargo...es nuestra responsabilidad, es lo que toca, somos los padres y madres.
Preguntarles por todo: ¿ quieres ir al cole?, ¿te apetece bañarte?, ¿nos vamos ya del parque o te quedas un rato más?... Desde fuera puede parecer muy respetuoso, pero para un niño pequeño esto es cargarle con elecciones que no sabe sostener.
Esto no significa dejar de escucharles, ni pasar por encima de sus emociones. Significa diferenciar qué sí tiene sentido negociar (el color de la camiseta, si se baña antes o después de cenar, si hoy leemos uno o dos cuentos) y qué cosas no están en discusión.
No todo es negociable, y eso no es ser “mala madre” o un “padre poco respetuoso”. Es justamente lo que les da ese marco estable que necesitan para relajarse, para confiar, para saber qué esperar. Cuando una decisión se mantiene igual hoy, mañana y pasado, el mensaje que les llega es estamos cuidando de ellos, porque les damos un marco de seguridad y porque, cuando se repite en el tiempo, esa coherencia se traduce en algo muy valioso: sentir que somos confiables.
¿Has notado esta tendencia? ¿Cuál es tu opinión? Escríbeme que te leo.❤