Una familia persiguiendo un sueño
El Globo Celeste nace de la ilusión de una familia en iniciar un proyecto que hiciera realidad un sueño: construir un modelo de escuela que se adapta a las necesidades de cada niño y en el que se haga un seguimiento del neurodesarrollo del bebé, y donde puedan recibir el estímulo exacto que necesitan en la etapa en la que se encuentran, favoreciendo así su desarrollo integral, respetando sus ritmos individuales, donde se aprende de forma natural a través del juego y donde se acompaña a sus padres en el proceso. La pasión de mi madre, la neuropediatra Marysol Canelón Ávila, con años de experiencia en neurodesarrollo, descubrió por propia experiencia, la importancia de saber canalizar adecuadamente el potencial de sus hijos. Soy consciente de la importancia y el impacto que ha tenido en mi, una estimulación adecuada y una sólida base emocional en mi primera infancia, que han sido claves para mi desarrollo profesional, pero sobre todo para convertirme en una mujer feliz, esposa y madre de dos niñas en las que aplico todo lo que he aprendido, y seguimos descubriendo juntas. En el año 1999 el doctorado de mi madre, nos llevó a cruzar el atlántico y establecernos en Madrid, nuestro nuevo hogar, donde surgió entonces la inquietud de crear una alternativa al modelo educativo tradicional que no cubría las necesidades reales del desarrollo infantil. Yo comparto esa pasión por el neurodesarrollo que me inspiró mi madre, y con el apoyo incondicional de mi padre, Ernesto López, que ha sido pieza clave en todo el proyecto, desde sus inicios, hicimos realidad este proyecto familiar, con una visión completamente novedosa en los métodos de enseñanza. Estamos orgullosos de ver que el tiempo nos ha dado la razón, y que en la actualidad, después de tantos años, ya existe un término que lo define, hoy en día lo conocemos como NEUROEDUCACIÓN.