10/11/2022
A veces me decís que qué envidia porque mis perras se alejan y yo no me ataco.
Claro que me ataco. Y me he puesto muy al límite en muchas ocasiones. Al límite de lo que, emocionalmente, mi cabeza podía gestionar.
Pero no es que me cueste gestionar que se alejen. Es que es natural, sabiendo lo que yo sé y ellas no saben, pensar que las puede ocurrir algo. Si no tuviera nada de miedo probablemente tendría un problema en varias situaciones en las que ellas van sueltas.
¿Que hacemos esfuerzos para gestionar nuestras emociones, racionalizar y darles parte de la libertad que demandan? También, pero no te olvides de que el miedo es una respuesta NATURAL, tiene todo el sentido del mundo tenerlo. No es que te cueste gestionarlo, es que sentir miedo no mola nada. Y más si hablamos de nuestros perros, de quienes nos sentimos responsables.
El miedo nos pone en la peor situación posible, nos previene de todos los peores escenarios, está ahí por un motivo. Probablemente sientas miedo por situaciones que ya has vivido, ¡y yo también! El miedo te ayuda a prevenir que estas situaciones te vuelvan a ocurrir.
Trata a tu miedo como alguien que te intenta ayudar. Si a veces sientes que te limita, dile que sabes los peligros que existen, pero que las riendas de tus decisiones las tienes tú. Él es tu mejor consejero en muchas situaciones. Te ha sacado de muchísimos peligros, recuérdalo.
Aceptemos también que constantemente cometeremos errores. Intentemos poner medidas prácticas de prevención: un gps, una identificación, el código QR con toda la info de tu perro si tiene patologías, alergias... Pero aceptemos que, en realidad nunca nunca, tenemos todo bajo control.