01/10/2026
Este mes estoy con Despierta tu gigante interior, de Tony Robbins, y me está pasando algo que me gusta que me pase con los libros: no estoy de acuerdo con todo 😅
Hay partes que me parecen demasiado llevadas al “tú puedes con todo” y ya sabéis que yo no soy demasiado amiga de ese discurso.
Pero hay una idea que sí me ha hecho pensar.
La cantidad de tiempo que podemos pasar esperando para tomar una decisión.
Y no hablo solo de grandes decisiones.
Puede ser cambiar de trabajo, empezar una formación, tener una conversación pendiente, comenzar un proyecto, pedir ayuda o reconocer simplemente que algo que antes nos hacía felices ya no lo hace.
Muchas veces esperamos porque queremos estar seguros.
El problema es que hay decisiones para las que esa seguridad absoluta probablemente no va a llegar nunca.
En las sesiones lo veo muchísimo: empezamos hablando de “no sé qué quiero” y, poco a poco, aparecen muchas cosas que la persona sí sabe.
Lo que quiere.
Lo que no quiere volver a repetir.
Lo que le gustaría intentar.
Lo que le da miedo.
Y a partir de ahí ya tenemos por dónde empezar.
Por eso una de las ideas que me llevo del libro es esta:
No hace falta saber cómo va a terminar para empezar a hacer algo diferente.
Y ahora tengo curiosidad.
¿Alguna vez habéis tardado muchísimo en tomar una decisión y después habéis pensado: “¿por qué esperé tanto?”
Os leo 😊
📚 Un mes. Un libro. Una idea para llevarnos.