13/05/2025
REFLEJO DE MORO
El reflejo de Moro es algo que se evalúa comúnmente en los recién nacidos. Durante las primeras semanas de vida, este reflejo es muy notorio, pero con el tiempo va disminuyendo hasta ser reemplazado por el reflejo de sobresalto. Según el experto Van Allen (1988), este reflejo persiste cuando ciertas partes del cerebro, como el tronco cerebral, no han madurado completamente y no están bajo el control de las áreas superiores del cerebro.
Este reflejo puede activarse con cualquier estímulo sensorial repentino, como un ruido fuerte o un cambio brusco de posición. Lo que sucede es que el cuerpo entra en "modo de alerta", preparándose para reaccionar en caso de peligro, lo que conocemos como la respuesta de "lucha o huida". Esto incluye un aumento del ritmo cardíaco, la contracción de los vasos sanguíneos, un incremento en la presión arterial y hasta la dilatación de las pupilas, mientras que la sangre se redirige hacia los músculos para estar listos ante cualquier movimiento.
Si este reflejo sigue activo después de los seis meses de vida, puede ser señal de hipersensibilidad a ciertos estímulos como ruidos específicos, cambios de luz, postura, tacto o equilibrio.
Esto puede afectar no solo a la parte física, sino también a los aspectos emocionales y de comportamiento. Muchas veces, puede generar una especie de "hipervigilancia", miedo o ansiedad que la persona ni siquiera entiende del todo. Además, puede observarse un comportamiento inmaduro o fuera de lugar en ciertas situaciones.
EFECTOS A LARGO PLAZO
• Dificultades para mantener el equilibrio o la coordinación, como tropezones frecuentes o problemas en juegos como el fútbol o el béisbol.
• Hipervigilancia en los sentidos: pueden ser muy sensibles a ruidos fuertes, ciertos tejidos de ropa o al tacto.
• Rechazo a actividades como cortarse el pelo, las uñas o incluso lavarse la cara.
• Problemas de humor y energía: alternan entre estar muy activos y fatigarse rápidamente.
• Dificultades para adaptarse a cambios o manejar sorpresas.
• Ansiedad y estrés sin una razón aparente, acompañados de tensión muscular constante.