18/12/2020
¡Es que no me escuchas! – si esta frase es común para ti, te recomiendo seguir leyendo…
Muchas veces hablamos y sentimos que nuestro mensaje no llega, otras, nos hablan y en dos minutos hemos olvidado el mensaje. Y cuando esto es una costumbre, se pierde la comunicación, surgen los conflictos y todo es más difícil…Es hora de practicar la escucha activa. ( Ahora tiene nombre, pero en realidad, es lo de siempre…ESCUCHAR, no oír.)
La escucha activa es un modo de comunicarnos, dónde atendemos y comprendemos al que habla. Así de simple, pero nada fácil…
¿Cómo se hace?
📌Escuchar de forma activa, es poner toda nuestra atención en la persona que nos está hablando, en su mensaje, en sus gestos, en sus sentimientos. Hay que estar de verdad, concentrado. No podemos suponer lo que nos van a contar, ni contestar mentalmente a lo que dice. Hay que ESCUCHAR. En este tiempo hay que sujetar nuestra impulsividad a responder lo que nos brota instintivamente, tratar de no interrumpir, escuchar hasta el final y no juzgar.
Si somos capaces de escuchar así, disfrutaremos de importantes beneficios…
📌Mejorarán nuestras relaciones interpersonales (habilidades sociales) porque evitaremos los malos entendidos y trabajaremos la empatía.
Será más fácil resolver los conflictos, porque la actitud para comprender y entender está presente en la comunicación.
Mejoraremos la autoestima del que habla, porque se siente valorado y escuchado. Y aumentará la cultura general del que escucha, porque presta atención y enriquece su experiencia personal.
¿Qué os parece? Un reto que convertir en costumbre y transformar en ejemplo? 😜
Animo! A crecer fuertes!!!