01/10/2026
El arrepentimiento de san Pedro, después de negar tres veces a Jesús antes del canto del gallo, fue un tema frecuente en la pintura española del Siglo de Oro. Su fuerza expresiva conectaba con los modelos devocionales de la Contrarreforma, centrados en la penitencia y la confesión. Además, ofrecia a los artistas la posibilidad de crear imágenes de gran intensidad emocional.
Diego Velázquez pintó Las lagrimas de san Pedro durante sus años sevillanos, antes de trasladarse Madrid y convertirse en pintor de cámara de Felipe IV. Las dimensiones del lienzo, la presencia casi escultórica de la figura y la sobriedad de la composición remiten a esta etapa temprana de su carrera.
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