20/12/2022
En 1920 el psicólogo estadounidense Edward Lee Thorndike, fue el primero en ponerle su nombre al efecto halo y en aportar una evidencia empírica que sirviese para demostrar su existencia. A través de un experimento en el que se pidió a una serie de oficiales que valorasen ciertas cualidades de varios de sus subordinados.
Thorndike observó que el modo en el que se valoraba una característica concreta estaba muy correlacionado con la valoración que se hacía del resto de características, es decir, las personas que obtenían puntuaciones negativas en una de sus características tendían a tener puntuaciones negativas en el resto de aspectos, y las que eran valoradas positivamente en un aspecto concreto tendían a ser valoradas positivamente en todas las demás.
El poder de la primera impresión:
Cuando conocemos a una persona solemos contar con muy poca información sobre ella, por lo que nuestro cerebro opta por "tomar un atajo" y extrapolar esta información al resto de su personalidad. Es decir:
Si nos recuerda a alguien que ya conocemos tendemos a pensar que será parecida en todo a la persona que ya conocemos.
Si tiene algún rasgo que nosotros valoremos como positivo, como puede ser el sentido del humor, pensaremos que posiblemente sea buena persona, extrovertido, inteligente…
Si por el contrario observamos algún rasgo, para nosotros negativo, lo asociaremos con una personalidad que no nos gusta.
Tendemos a juzgar a las personas en función de la imagen que nos hemos creado de ellas, por lo que es cierto cuando decimos que “la primera impresión cuenta”.
El efecto halo en la educación:
Según algunos autores el efecto halo es un obstáculo para una evaluación objetiva.
Los alumnos más atractivos suelen ser mejor evaluados por sus profesores, puesto que de ellos se espera que sean más inteligentes que los alumnos menos atractivos.
Las preguntas de un examen tienden a valorarse de manera más positiva si la primera pregunta se ha contestado bien. Por esta razón se recomienda que los profesores corrijan los exámenes saltando de pregunta en pregunta.
¿Conocías este efecto?¿Qué te ha parecido?¿Te das cuenta de alguna situación en la que te hayas dejado llevar por este sesgo?