12/07/2020
La Escuela Infantil Alegría ha sido un sueño hecho realidad. Su directora, María Dolores soñaba con este proyecto desde que era niña. Abrió sus puertas en septiembre del 2005, con una sola alumna. Desde entonces fue creciendo, y expandiendo la Alegría de diferentes maneras.
La idea principal, era que los niños fuesen los principales protagonistas de la Escuela, explorando y aprendiendo a través del juego. Era nuestra mayor ilusión, ver y compartir el desarrollo de miles de niños en sus primeros años de vida. Cada uno, nos hizo aprender cómo enfrentarnos a las adversidades, cómo adaptarnos a sus necesidades, y sobretodo, cómo querer de una manera sana e incondicional. Por otra parte, entendimos el miedo y la angustia de los padres, al dejar a sus hijos en un lugar desconocido. Por lo que era muy importante para nosotros, hacerles sentir “como en casa”. La propia infraestructura, el jardín, la directora, la cocinera, hasta las maestras, representaban conjuntamente el sinónimo de hogar. Siendo las maestras en especial, el soporte incansable de los pequeños.
Con el paso de los años Alegría se convirtió en muchas más cosas, que un simple centro educativo. Un día, se transformó en granja para que los niños y mayores pudiesen disfrutar de los animales. También conseguimos recaudar dinero para dos niñas con parálisis cerebral, en nuestro mercadillo benéfico. Desayunamos con los abuelos, aprendiendo de sus historias y compartiendo sus recuerdos. Celebramos cumpleaños y comuniones. El campamento, se convirtió en el reencuentro con muchos ex-alumnos que nos alegraban con el paso de los años. Organizamos talleres para los padres. Cuenta cuentos y teatros. Clases de baile y yoga bajo los árboles. Vimos graduarse a todos los niños y niñas, celebrando su entrada al “cole de mayores” y sabiendo que su paso por la Escuela había dejado una huella imborrable.
Llega el momento de decir adiós, y como todas las despedidas, es un momento difícil en el que recordamos con mucha alegría y alguna que otra lagrimita, todo lo que hemos vivido y aprendido durante el desarrollo de este proyecto.
Estamos muy agradecidos a todos los que han permitido que este gran sueño se cumpliese, superando todo tipo de expectativas. En primer lugar, gracias a todos los niños porque ellos han sido siempre la base de Alegría, nuestro motor para seguir adelante. Agradecemos también, la confianza de los padres y familias. Con vosotros, hemos aprendido a lidiar con millones de situaciones difíciles y hemos sentido vuestro apoyo para mejorar y crecer año tras año.
Un gracias especial a todas las trabajadoras, que han sido un ejemplo de profesionalidad y esfuerzo diario. Nos quitamos el sombrero; gracias por las sonrisas, por la implicación y la ilusión con la que habéis realizado vuestro trabajo de una manera impecable. Gracias por el cuidado y el amor que habéis compartido con nuestros alumnos. Por el respeto y por la integridad.
Sin nuestros amigos y familiares, esto tampoco habría sido posible. Gracias por el apoyo incondicional y la buena energía que compartís con nosotros.
Por último, gracias a María Dolores, por la fuerza y la lucha constante. Por no perder la esperanza, y ser el reflejo de la Alegría en persona. Gracias por crear esta escuela y compartir con todos, el sueño de crear un lugar mágico en el que los niños pudiesen crecer siendo felices. Lo conseguiste.
Compartimos estos recuerdos con todos vosotros y esperamos que la Escuela Infantil Alegría siga estando eternamente en vuestros corazones.
¡Muchas gracias!
Escuela Infantil Alegría