01/01/2023
Llegó el momento, Te amo ARUCAS
LLEGÓ EL MOMENTO.
Me acogiste entre tus brazos cuando decidí venir.
Me ofreciste tu calor, arropándome con un verde manto de hojas de platanera.
Tus calles fueron arterias por las que mi ilusión corría cuando, de niño jugaba a las cogidas.
Tu montaña me orientaba, marcándome siempre la dirección para regresar a casa, sano y salvo, entre saludos de vecinos y amigos.
Crecí viendo el mar al final de tu frondoso valle.
Fui feliz, también lloré y, en el Parque de Las Flores encontré varias veces el amor, casi nunca declarado.
Crecí entre acequias y cantoneras, me raspé las rodillas, a menudo teñidas con mercromina.
Sujeté el elástico, salté a la comba, perseguí lagartos, subí tu montaña, recorrí tus barrios, a veces a pie, otras a “dedo”.
Me refresqué sobre tu piedra en verano, a la sombra de tus árboles y de las torres de tu iglesia, mi catedral.
Celebré San Juan y San Blas, también Santa Lucía. Celebré la vida, cuando recuperaba el aliento, tras subir alguna de tus empinadas cuestas y cuando la emoción me embriagaba, escuchando los aplausos tras la actuación de la Banda.
Siempre te llevé en mis pensamientos, aunque, durante años, estuve muy lejos de ti, porque eran tiempos de buscarse la vida por falta de oportunidades, persiguiendo un sueño que fue solo eso, un sueño porque, cuando se hace balance sincero y sentido de la vida, se entiende que la felicidad está donde el corazón habita y mi corazón siempre estuvo aquí, contigo.
Ya soy capaz de declararlo, no quiero entregar más mi tiempo a la duda porque hay mucho por hacer y quiero cuidarte, quiero mimarte y devolverte al menos parte de lo que me diste. Es lo justo y lo debido.
Te amo, Arucas.