12/04/2020
La bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano es cuadrangular, está dividida verticalmente en dos partes de igual tamaño, amarilla al asta y blanca al batiente. En la parte blanca figuran centradas las armas del escudo de la Ciudad del Vaticano.
Origen de los colores:
La elección del blanco y amarillo recoge una antigua tradición según la cual, el oro y la plata simbolizan las llaves del Reino que custodia San Pedro, y que en la antigüedad eran entregadas al Pontífice cuando este asumía la sede de Roma en "la Archibasílica lateranense"
La bandera aparece descrita en la Ley fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, artículo 20; del 26 de noviembre de 2000.1
La bandera antes de 1808 era roja y amarilla, los colores tradicionales del Senado y del Pueblo romanos.
Historia:
El Papa Pío VII "no quería que Napoleón sujetara al Estado Pontificio, por lo que el 13 de marzo de 1808 protestó enérgicamente. Ordenó, entre otras cosas, a los cuerpos que aún eran fieles a él que sustituyeran la insignia con los colores romanos con una blanca y amarilla".
En el diario de un contemporáneo, el abad Luca Antonio Benedettalla escribe en la misma fecha que "el Papa para no confundir a los soldados romanos que están bajo el comandante francés, con los pocos que han quedado a su servicio, ha ordenado la nueva insignia amarilla y blanca. La han adoptado los guardias nobles y los suizos. La cosa es querida".
El 16 de marzo de 1808, Pío VII comunicó "por escrito tal disposición al Cuerpo Diplomático, y el respectivo documento se considera como el acta de nacimiento de los colores de la actual bandera del Estado de la Ciudad del Vaticano".